Opinión

Gobiernan con menos del 30 por ciento

   
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Manlio, Cuáutemoc y Beltrones

Manlio Fabio Beltrones y Diego Fernández de Cevallos alertaron de las consecuencias de que un gobierno llegue al poder con 30 por ciento de los votos y un rechazo de 70 por ciento de los ciudadanos.

El miércoles, en el Foro para Entender a México Political Intelligence Summit 2016, organizado por EL FINANCIERO Bloomberg en colaboración con Integralia Consultores, ambos políticos coincidieron en que el gran reto es la gobernabilidad democrática.

Ya sea con gobiernos de coalición, como propone Beltrones, o de cuatro años con posibilidad de reelección como señaló Fernández de Cevallos, lo importante es que nuestros gobernantes tengan el respaldo de la población.

Desde que Ernesto Zedillo obtuvo 48 por ciento de los votos en 1994, el porcentaje por el que han ganado los candidatos presidenciales ha ido disminuyendo.

Vicente Fox ganó con 42 por ciento, Felipe calderón con 35.6 por ciento y Enrique Peña Nieto con 38.21 por ciento.

Los porcentajes de los dos últimos son menores aL 42 por ciento que propone Beltrones Rivera como límite para hacer obligatorio el gobierno de coalición.

Pero detrás de estas cifras dadas a conocer ya de por sí como escandalosas, está el abstencionismo que también se ha incrementado desde 1997 a la fecha.

Ernesto Zedillo obtuvo el triunfo con 48.64 por ciento y una participación ciudadana de 77 por ciento, en lo que se denominó el voto del miedo, es decir, votaron 37 por ciento de los ciudadanos; por Vicente Fox, 27.2 por ciento, ya que la abstención fue de 36.61, y por Felipe Calderón tan sólo 21 por ciento, con UNA abstención de 41.99, mientras que por el actual mandatario, Enrique Peña Nieto, votaron 20.93 de los ciudadanos inscritos en la lista nominal.

Y si nos vamos a los últimos procesos para gobernador de este año, tenemos que ninguno de ellos logró 30 por ciento de la votación real, debido a los altos índices de abstención.

Quien más votos obtuvo fue Francisco Cabeza de Vaca, de Tamaulipas, con 28.29 por ciento de la lista nominal, seguido de José Rosas Aispuro, de Durango, con 26.1; Omar Fayad, de Hidalgo, con 25.73; Carlos Joaquín, de Quintana Roo, con 24.68; Martín Orozco, de Aguascalientes, con 22.84; Alejandro Tello, de Zacatecas, con 21.88; Quirino Ordaz, de Sinaloa, con 20.72; José Antonio Gali, de Puebla, con 20.23; Javier Corral, de Chihuahua, con 19.18; Alejandro Murat, de Oaxaca, con 19.09; Miguel Ángel Yunes, de Veracruz, con 18.61 y Marco Antonio Mena, de Tlaxcala, con 17.65.

De esta forma, la cifra que espanta a estos experimentados políticos de un 30 por ciento de votos en la realidad, es decir, en el porcentaje de la lista nominal que vota por un candidato, hace tiempo que la rebasamos.

Y esta situación no es nueva. Por ejemplo en 2007 José Guadalupe Osuna fue electo por sólo 19 por ciento de los sinaloenses.

Mientras que Enrique Peña Nieto fue electo como gobernador del Estado de México por 20.31 por ciento.

UNA PREOCUPACIÓN
En su proyecto Alternativo de Nación, Andrés Manuel López Obrador confiesa que es partidario de revertir las llamadas reformas estructurales, situación que resulta obvia. El gran problema es su propuesta de cómo exterminarlas.

No plantea presentar nuevas iniciativas, aunque sea preferentes, al Congreso de la Unión para reformarlas. Lo que propone es una consulta a la gente de si se mantienen o no. ¿Esto significa quitar atribuciones al Legislativo?

Si las decisiones se tomarán por consulta, ¿para qué mantener a 300 diputados y 128 senadores?

El problema es que si sólo nos quedamos con el Poder Ejecutivo estamos en el autoritarismo.

Twitter: @ginamorettc

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