Opinión

Gobernar para transformar

Con la publicación del Informe Preliminar sobre la Economía de América Latina, que cada año elaboran en Cepal, se estima un crecimiento de la economía mexicana en 2014 de 2.1 por ciento, menor por supuesto al estimado al inicio del año, ligeramente superior al 1.3 de 2013, pero insuficiente para lo que necesita el país. No obstante, se aprecia un crecimiento de la recaudación tributaria superior a lo programado y respecto a lo recaudado en 2013, desde mi punto de vista por dos razones fundamentales: la primera tiene que ver con las reformas a los nuevos impuestos especiales y [la segunda] por una mejor administración tributaria.

No obstante, esto genera preocupación. De ahí que se repitan inquietudes que hay que abordar con seriedad, como el seminario Gobernar para transformar: Fortalecimiento institucional para un Estado de derecho eficaz, que inicia hoy en Querétaro, organizado por la Fundación Colosio que preside Adrián Gallardo, y la Federación Nacional de Municipios de México (Fenamm), cuya presidenta es la alcaldesa de León, Bárbara Botello, y su secretario técnico es Sergio Arredondo. Participan, entre otros, Monte Alejandro Rubidio, Jorge Herrera Caldera, Cesar Camacho, José Calzada Rovirosa, Roberto Loyola y los subsecretarios de Egresos Fernando Galindo, de Ingresos Miguel Messmacher y Marcela Andrade, titular de la UCEF, además de varios presidentes municipales. Por supuesto Adrián y la presidenta de Fenamm.

Se trata de fortalecer nuestro sistema de gobierno en un entorno democrático, y para ello es muy importante el comportamiento de las finanzas públicas. En el seminario se hablará de los retos y oportunidades para entidades federativas y municipios en el Presupuesto de Egresos para 2015; los retos de la coordinación hacendaria; la disciplina financiera de las entidades federativas y municipios; y transparencia y finanzas públicas, que me toca exponer el sábado.

Ha sido fuerte la caída del precio del petróleo, esta semana llego a 54 dólares, muy por debajo de lo estimado en el PERF de este año, y la tendencia seguirá en el mediano plazo. La OPEP acaba de estimar una demanda menor, lo cual representa un golpe para la suficiencia presupuestal de nuestro país, que sin embargo no sucederá gracias a las coberturas petroleras que protegen los ingresos fiscales de este año y de 2015.

Un pero: no son recursos participables para estados y municipios, en virtud de que se trata de aprovechamientos, ingresos no tributarios, que no forman parte de la recaudación federal participable.

No es el momento de incrementar la carga fiscal de la población, eso está claro, se trata por el contrario de aligerarla para incentivar la inversión productiva, como ha planteado el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y fortalecer el mercado interno, dándole mayor capacidad de gasto.

Pero sí habrá que fortalecer la coordinación fiscal o hacendaria, por lo menos en algunas vertientes, como es el caso de la distribución de facultades impositivas, ya que los impuestos a que tienen acceso las entidades federativas son de bajo potencial recaudatorio. Lo mismo eliminar la volatilidad de las participaciones, haciéndolas depender de la recaudación no petrolera, por ejemplo. Claro cualquier cambio exige corresponsabilidad e interés fiscal por parte de las entidades federativas y municipios, que en el caso del impuesto a la tenencia o el predial, no todas lo han demostrado.

El reto es enorme: [tenemos] la carga fiscal más baja de la OCDE e incluso de las menores en AL; fuerte peso en la estructura tributaria de los impuestos sobre bienes y servicios; gran dependencia de los ingresos derivados del petróleo; seguir apoyando los esfuerzos de la administración tributaria y la colaboración administrativa.

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