Tren México-Toluca: Retos técnicos para su construcción
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Tren México-Toluca: Retos técnicos para su construcción

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Tren México-Toluca: Retos técnicos para su construcción

24/07/2018

“Al construir infraestructura se establecen vías y cauces para el crecimiento elevado y sostenido de México”

Presidente Enrique Peña Nieto.

En México, el tren de pasajeros gradualmente fue desapareciendo debido a que se convirtió en un transporte lento por los crecientes cruces dentro de las zonas urbanas. Para poner a México en sintonía con la tendencia mundial en materia de movilidad urbana, el Gobierno de la República relanzó los trenes de pasajeros. Se trata de una política pública que tiene como prioridad dar trato digno al ciudadano y mejorar su calidad de vida.

Son tres las obras que destacan de esta política, la construcción de los trenes Interurbano México-Toluca y Ligero de Guadalajara, así como la Línea 3 del Metro de Monterrey, los cuales se localizan en las tres grandes zonas urbanas que concentran la tercera parte de la población del país y generan el 40 por ciento del PIB. Lamentablemente se cancelaron dos proyectos también muy relevantes: el Tren México-Querétaro y el de Punta Venado, en la península de Yucatán, por su baja rentabilidad a causa de su reducido aforo.

El tren de alta velocidad es el transporte con más auge en la actualidad, en especial por su ahorro de tiempo, puntualidad, comodidad y seguridad para transportar personas entre grandes metrópolis. Destacan, por ejemplo, los trenes de China que en la última década se han convertido en uno de los transportes más populares; los trenes de España, cuya red ferroviaria conecta las principales ciudades o los trenes japoneses como el Shinkansen que ha llegado a transportar un millón de pasajeros al día.

En México, el Tren Interurbano México-Toluca es una obra construida principalmente en viaducto elevado. Las mil 400 columnas que sostienen más de 2 mil trabes miden de 10 a 74 metros de altura. Debajo de cada columna, lo cual ya no se ve a simple vista, hay una zapata de concreto de 7 por 7 metros por 4 metros de espesor y debajo de ésta hay entre 4 y 8 pilas que varían en su largo entre 20 y 60 metros. Es decir, cada columna y pila representan en promedio un edificio de 20 pisos de altura.

Se trata de una obra de gran calado que involucra diversas ingenierías como la civil, la estructural, la de viaductos elevados, la geotécnica para cimentaciones y túneles, la eléctrica y electromecánica; la de señalización, de telecomunicaciones y la de material rodante. Es de subrayar que asegurar la coordinación e integridad del proyecto ha implicado un trabajo de 4 millones de horas de ingeniería.

Sirvan algunos datos proporcionados por la empresa Sener para dimensionar el tamaño y complejidad de esta moderna obra de transporte, cuya construcción inició en junio de 2015, es decir lleva tan sólo 3 años en proceso constructivo. Se han requerido casi 810 mil toneladas de acero, lo que equivale a 80 veces lo empleado en la Torre Eiffel; se han utilizado 3.6 millones de metros cúbicos de concreto, equivalente a 10 veces el edificio más alto del mundo, el Burj Khalifa, en Dubái.

Hace tan sólo unas semanas se concluyó la perforación y construcción del bitúnel, que es la parte más compleja de la obra. Son dos túneles de casi 5 kilómetros de longitud, de 8.57 metros de diámetro —que se reduce a 7.50 metros con dovela— y a una profundidad de 160 metros en el Cerro de las Cruces. La tuneladora “La Marquesa” construyó el túnel de la vía derecha y “La Mexiquense” el de la vía izquierda. Ambas son máquinas gigantescas; cada una de más de 100 metros de largo y más de 900 toneladas de peso. Además de excavar, las tuneladoras colocan dovelas de concreto para formar anillos de ensamblado con lo que construyen, con precisión y seguridad, los túneles.

Con una inversión de más de 50 mil millones de pesos, se construye una obra magna de ingeniería, emblema del esfuerzo y energía del México moderno del siglo XXI. El interurbano México-Toluca es un tren de última generación que beneficiará a las familias del Estado de México y de la capital del país, al satisfacer la sentida demanda de un transporte público moderno, ágil y de bajo costo. El tren va a dar un trato digno al ciudadano, será un transporte que le va a ahorrar tiempo y que le permitirá tener más tiempo para todas sus actividades, su familia, su trabajo, su atención personal, como lo están haciendo muchos países del mundo.

En operación, el tren dará servicio a 230 mil pasajeros cada día, en un recorrido de terminal a terminal de 39 minutos, esto es 60 minutos menos de lo que dura en promedio ese recorrido en auto. Además, se trata de un transporte amigable con el medio ambiente, lo cual sin duda abonará a reducir las emisiones contaminantes que causan daños y contingencias ambientales. Con la puesta en operación del tren México-Toluca se van a ahorrar millones de litros de gasolina, lo que permitirá abatir las emisiones contaminantes en casi 28 mil toneladas de bióxido de carbono, al reducirse el flujo vehicular en 13 mil vehículos diarios.

Trabajamos para continuar de acuerdo con lo programado, a fin de concluir y dar paso al inicio de las pruebas operativas; desafortunadamente además de los retos técnicos hubo que afrontar temas de carácter social que postergaron inevitablemente su construcción.

En la SCT construimos las obras de infraestructura de comunicaciones y transportes que comunican más y mejor a los mexicanos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.