Columnista invitado

México es mejor que hace seis años

Se logró romper inercias y mover obstáculos que permitieron concretar 14 reformas estructurales de gran calado, conjunto de cambios que la OCDE calificó, como el más ambicioso de cualquier país.

"El México que estamos entregando es mejor, con mejor infraestructura, con más progreso y con condiciones de mayor bienestar que el que teníamos hace seis años".

Presidente Enrique Peña Nieto

Hace seis años México inició una transformación audaz guiada por el patriotismo y la convicción democrática del señor Presidente de la República, Licenciado Enrique Peña Nieto, lo que le permitió promover el diálogo, impulsar acuerdos y consensos institucionales con las principales fuerzas políticas, con la participación de los Poderes de la Unión, de la sociedad civil y de los ciudadanos. De esta manera, logró romper inercias y mover obstáculos que permitieron concretar 14 reformas estructurales de gran calado, conjunto de cambios que la OCDE calificó, en 2017, como el más ambicioso de cualquier país de la Organización en años recientes.

Esta transformación se realizó cuidando siempre la estabilidad económica y financiera del país, generando confianza y certidumbre para asegurar su viabilidad. Hoy, los resultados y beneficios están a la vista de todos y son verificables.

Con la Reforma Educativa el Estado mexicano recuperó la rectoría de la educación y se implementó la evaluación a los docentes para garantizar que nuestras niñas, niños y jóvenes reciban una educación de calidad que les permita progresar y ganar en el competido mundo del siglo XXI.

Durante estos seis años se construyó un México más incluyente. De acuerdo con cifras del CONEVAL, 2.2 millones de personas dejaron de vivir en pobreza extrema y 1.9 millones de personas dejaron la pobreza alimentaria. Hoy más mexicanos tienen acceso a los servicios de salud: 80 millones de personas tienen IMSS, 10 millones más que hace seis años y por primera vez 6.6 millones de jóvenes estudiantes también pueden acceder a este servicio de salud.

La Reforma Energética ha permitido que este estratégico sector cuente con inversiones comprometidas por más de 200 mil millones de dólares y la creación de 900 mil nuevos empleos. También se ha triplicado nuestra capacidad de generación de energía solar y eólica. México es la sexta economía más atractiva para energías renovables y uno de los diez países con mayor inversión en este sector, el cual ahora es un renovado motor del desarrollo de México.

Con la Reforma de Telecomunicaciones, México ha transitado a un sector con mayor cobertura, competencia, mejores servicios y menores precios. La eliminación del pago de larga distancia nacional, del roaming con Estados Unidos y Canadá y una política de tarifas de interconexión, se han traducido en más de 130 mil millones de pesos de ahorro a la economía familiar. El número de usuarios de Internet se ha duplicado, hemos pasado de 41 a 80.5 millones a fin de año y la Red Compartida llevará Internet y telefonía móvil a más de 105 millones de mexicanos. Los avances de la reforma van en el camino de dejar un gran legado en materia de conectividad digital, pero sin duda su principal y valioso legado es haber garantizado al ciudadano, en el Artículo 6º Constitucional, su derecho fundamental a la información, a la libertad de expresión y a la conectividad, derecho, cada vez más apreciado por una sociedad activa y participativa en el hacer público.

En materia de infraestructura de comunicaciones y transportes al inicio de está Administración prácticamente todos sus subsectores estaban saturados, hoy contamos con seis mil 400 km más de modernas carreteras y autopistas de altas especificaciones; el relanzamiento del tren de pasajeros como política pública de movilidad urbana; puertos marítimos al doble de su capacidad operativa; aeropuertos modernos en todo el país y se inició un proyecto viable para liberar la saturación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México durante los próximos 100 años. Hemos puesto el desarrollo de infraestructura un paso adelante del crecimiento económico, para potenciar y multiplicar sus beneficios en todas las regiones de México.

Gracias a la Reforma Laboral durante este sexenio se han generado cuatro millones de empleos formales, cifra mayor acumulada en las últimas dos administraciones. Además, el salario mínimo recuperó su poder adquisitivo en 17 por ciento, el mayor porcentaje en 42 años.

Con las reformas Hacendaria y Financiera, así como la disciplina financiera conservada por este gobierno, los ingresos tributarios se han incrementado, los bancos y las instituciones financieras ofrecen más créditos a costos más bajos, todo lo cual ha permitido la estabilidad de las finanzas públicas e impulsar el crecimiento económico, situación que envidian en otras latitudes.

Esta Administración concluirá con más de 200 mil millones de dólares de Inversión Extranjera Directa, cifra récord en la historia del país, lo que refleja la confianza en el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto y en la transformación que impulsó. Hoy, México cuenta con una economía sólida a pesar de la caída de los precios internacionales de hidrocarburos. El crecimiento acumulado del PIB es de 13 por ciento, casi el doble de lo acumulado en los dos sexenios anteriores. Por primera vez en 24 años la economía ha crecido todos los trimestres y la inflación anual del 4.0 por ciento es la más baja en 48 años.

En la industria automotriz México es el séptimo productor de vehículos y el tercer exportador a nivel mundial. Nuestras exportaciones agroalimentarias por primera vez en 20 años son superavitarias. México es el sexto país más visitado en el mundo; tan sólo en 2017 se recibieron más de 39 millones de turistas, el mayor número en la historia contemporánea del país.

En efecto hay aún mucho por hacer y por consolidar, pero es innegable que en muy breve tiempo y en el marco de nuestras instituciones democráticas, el Presidente Enrique Peña Nieto se propuso y concretó reformas impostergables que han puesto a México en la atención del mundo y que lo han dotado de las condiciones necesarias para ser la gran nación que todos queremos para nuestros hijos. Hoy México es mejor que hace seis años y está en la ruta del progreso incluyente y equitativo.

COLUMNAS ANTERIORES

A la memoria de Don Alfredo del Mazo González (II)
A la memoria de Don Alfredo Del Mazo González (I)

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.