Opinión

Gendarmería Nacional,
por fin

El primer semestre de 2014 fue el menos violento de los últimos cinco años, los números lo dicen. Es un avance importante, sí, pero el objetivo de declarar que México entero está en calma aún se ve lejano.

Por eso toma mayor relevancia la presentación de la tan esperada y prometida Gendarmería Nacional, que hará el presidente Enrique Peña Nieto hoy viernes.

Después de años aciagos en que perdimos la seguridad –o empeoró la inseguridad– en muchos lugares del país, la nueva Gendarmería Nacional se vislumbró como la nueva policía que nos devolvería la tranquilidad. Se pensó que sería un modelo similar a los que ya funcionan con bastante éxito en Colombia, España, Francia, Argentina, Italia y otros países. Pero no.

De entrada, no será integrado por miembros de las Fuerzas Armadas. Sus cinco mil elementos tampoco recibirán instrucción militar, como se pensó. Eso, dicen los enterados, tiene muy molestas a las cúpulas del Ejército y la Marina.

La idea es que esté integrada por jóvenes que no hayan pertenecido antes a fuerza policiaca alguna o formado parte de las Fuerzas Armadas. Se trata de que sean hombres y mujeres completamente ajenos a cualquier influencia relacionada con asuntos de seguridad. La Gendarmería Nacional será una división más de la Policía Federal, según se ha dicho.

Sin duda, el mayor reto para la nueva Gendarmería Nacional –y de todas las policías del país– será recuperar la confianza y ganarse el respeto de la gente. Sobra decir el enorme desprestigio que tienen todos los policías, pero no sólo es un trabajo del gobierno. Todos nosotros debemos cambiar nuestro concepto y actitud hacia ellos, sólo así se lograrán mejoras profundas y permanentes. Es urgente que los propios policías se sientan revalorados, respetados y orgullosos de su labor. Es necesario que trabajemos con los niños para erradicar el mal concepto del policía que hasta hoy les hemos inculcado.

Sin embargo, la imagen de las policías no mejorará por decreto. Tendremos que ver erradicada la corrupción, y dejar de ser parte de ella. Se deberá aplicar irrestrictamente la ley y ver resultados en el corto plazo.

Por cierto…

Los diputados y funcionarios panistas involucrados en el videoescándalo de las teiboleras en Puerto Vallarta siguen preocupados. Dicen que aún hay más segmentos del jolgorio en la Villa Balboa que podrían incluir escenas de sexo triple equis.

A principios de esta semana se reunieron en un restaurante del centro comercial Antara, en el Distrito Federal, para ponerse de acuerdo y fijar postura ante lo que pudiera venir.

El asunto se torna más delicado aun si consideramos que todos los asistentes a la Villa Balboa son cercanísimos a Gustavo Madero, el presidente nacional panista. Incluso, muchos de ellos, además de ser diputados federales, ostentan cargos importantes dentro del Comité Ejecutivo Nacional del PAN que encabeza Madero.

El exótico y discreto restaurante Varela, con su ambiente a media luz, fue el escenario perfecto donde los panistas decidieron cerrar filas y fijar postura porque, dicen, “no nos pueden correr a todos”. ¿Será?

Twitter: @Cachoperiodista