Opinión

Gasto, déficit y tasas bajas, vía equivocada

El economista en jefe del Banco de Pagos Internacionales (BPI), que es el banco de los bancos centrales, señaló que la estabilidad global está en peligro con las políticas de los bancos centrales de bajas tasas de interés, con la teórica finalidad de estimular la economía, principalmente en Europa. Señala que los créditos baratos tomados por muchas empresas no se destinan a inversiones que estimulan el crecimiento, sino a otros fines, entre ellos el de especular en las bolsas de valores. Obtienen rendimientos a corto plazo con los cuales pagan los créditos baratos y les quedan jugosas ganancias.

En Europa hay dos posiciones encontradas para sacar a esa zona de los bajos crecimientos económicos y el desempleo. La mayoría de países europeos le piden a Alemania que flexibilice sus políticas monetarias y aumente el gasto, el déficit y la deuda para incrementar la demanda y estimular el crecimiento. Alemania, que tiene la economía más sólida en Europa, por sus políticas fiscales y monetarias, que los otros las tachan de conservadoras, les responde que el camino para sacar estructuralmente a Europa de los bajos crecimientos es reducir los déficit, bajar gastos, desregular y flexibilizar las legislaciones laborales, aunque a corto plazo implique menores crecimientos, como los que sufre actualmente Alemania.

La posición de estimular con más gasto, déficit y del dinero barato, corresponde a la vía keynesiana. Las recomendaciones del Banco de Pagos Internacionales y los de Alemania, corresponden a la llamada vía de la oferta, que buscan incentivar la producción, no el gasto.

Esas dos posiciones, básicas para analizar lo que sucede en México, las abordo en mi nuevo libro Políticas Económicas, donde demuestro, con base en la experiencia de Europa y EUA y en los principales axiomas económicos, que la vía correcta es incentivar la oferta, la producción, no la demanda mediante un mayor gasto público, política errónea que escogió el actual gobierno mexicano.