Opinión

Gasolina, más cara que en EU


 
 
Como cada mes, el próximo sábado los precios de las gasolinas de bajo y alto octanaje, así como del diesel, aumentarán 11 centavos.
 
Así, el precio de la gasolina Magna pasará a 11.58 pesos por litro; el de la Premium a 12.14 pesos, y el del diesel a 11.94 pesos.
 
Con ese deslizamiento, que será el séptimo en lo que va del año, el precio de la Magna acumulará un incremento de 7.1% en 2013; el de la Premium, de 6.8%, y el del diesel, de 6.9%.
 
La política de deslices mensuales ha contribuido a cerrar el diferencial con los precios registrados en el mercado internacional, sobre todo en Estados Unidos.
 
De hecho, desde el aumento de mayo los precios internos de los combustibles automotrices ya eran más caros que los del mercado estadounidense, diferencial que se ensanchó con el ajuste de junio.
 
 
“Joroba” del verano en EU
 
Sin embargo, en julio se presenta “la joroba” del verano en Estados Unidos, lo que encarece los precios de las gasolinas en ese país.
 
Hay un aumento estacional en la demanda de gasolinas durante la temporada de verano en la Unión Americana, asociado a viajes y traslados.
 
La referencia del mercado internacional relevante es un factor clave, pues en los últimos años atender la demanda de combustibles automotrices requirió complementar la producción nacional con importaciones. Por ejemplo, de cada diez litros de gasolinas que se consumieron en México en los primeros cinco meses del año, 4.4 se importaron; en el caso del diesel, se compraron en el exterior 3.1 litros de cada diez que se vendieron en el mercado nacional.
 
 
Subsidios al consumo
 
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) asegura que los deslizamientos son para “mitigar los efectos de las variaciones en los precios internacionales del petróleo y de sus derivados sobre el bienestar de las familias y la competitividad de las empresas del país”.
 
Pese a los deslices, los consumidores mexicanos continúan recibiendo un apoyo importante por parte del gobierno federal.
 
Los subsidios al consumo de combustibles automotrices siguen representando un monto significativo para las finanzas públicas de México.
 
De acuerdo con información de la SHCP, en el periodo enero-mayo de 2013 el importe de los subsidios en las gasolinas y el diesel fue de 58 mil 218 millones de pesos. Si bien fue 42.8 por ciento inferior respecto del registrado en los primeros cinco meses de 2012, ya superó al monto presupuestado en la Ley de Ingresos de la Federación para el presente ejercicio fiscal, de 48 mil 895 millones de pesos.
 
Dada la trayectoria observada por el subsidio al consumo de las gasolinas y del diesel durante ese periodo, la SHCP reestimó en el Presupuesto de Gastos Fiscales 2013 un importe para todo el año de 91 mil 206 millones de pesos.
 
 
Apoyo regresivo
 
Según ese documento, entregado el viernes pasado por la SHCP al Congreso de la Unión, “el apoyo al precio de las gasolinas y del diesel causa distorsiones en nuestra economía, pues se generan incentivos para el consumo de un bien con externalidades negativas de contaminación y congestión”.
 
Además, la distribución de ese apoyo entre las familias mexicanas es regresiva, ya que 20% de la población de mayores ingresos absorbe más de 57% del subsidio, en tanto que 20% de la población de menores ingresos obtiene sólo 3.2%
 
“Lo anterior se debe a que son las personas de mayores ingresos quienes utilizan con mayor intensidad los combustibles automotrices, concentrando el consumo y, por lo tanto, el apoyo”.
 
Ciertamente, ese grupo de población es el que más se ha beneficiado de la transferencia directa de recursos públicos vía precios. El problema es que la política de deslizamientos mensuales en los precios prácticamente no ha reducido su consumo de gasolinas.
 
Por lo pronto, los aumentos en los precios de las gasolinas y del diesel se mantendrán hasta que el subsidio que reciben los consumidores se elimine, lo cual no se advierte en este año.
 
 
Twitter: @VictorPiz