Opinión

Garcetti recibe en LA una ciudad saneada por Villaraigosa


 
 
El demócrata Eric Garcetti se alzó el martes con la victoria en la votación a la alcaldía de Los Ángeles, luego de una dura campaña contra su correligionaria Wendy Greuel que despertó poco interés del electorado en la segunda ciudad más importante de Estados Unidos, saneada en el frente financiero por el edil saliente, Antonio Villaraigosa.
 
De 42 años y expresidente del consejo o asamblea angelina, Garcetti, quien heredó raíces mexicanas, españolas, italianas e indígenas de su padre Gil Garcetti, antiguo procurador de distrito, mientras que su madre Sukey Roth es de origen ruso, obtuvo al final del conteo ayer 54% de los votos, sobre 46%  de Greuel, aspirante que se desempeñó como contralora de la ciudad y disputó palmo a palmo la candidatura en el proceso interno demócrata de marzo, hasta el grado de llegar a un virtual desempate el martes, señalan Bloomberg y AP.
 
En la urbe californiana, con casi 4 millones de habitantes y 1.8 millones de empadronados, la diferencia de sufragios entre los 2 rivales -182,000- hablaría del impacto negativo que tuvo la carrera de 30 millones de dólares, con un ganador que pintó a Greuel, de 51 años, como peón de los intereses sindicales. Sus anuncios en televisión la apodaron 'alcalde del DWP', en referencia al poderoso Departamento de Aguas y Energía, cuyos trabajadores financiaron su campaña al igual que la Unión Internacional de Empleados de Servicios.
 
Sin embargo, Garcetti también recibió apoyo de los transportistas y de otros sindicatos no municipales, lo que explica porque ni él ni su rival hablaron en concreto de reducir el gasto en la nómina y otros beneficios para los 32,000 funcionarios del ayuntamiento, pese a que Villaraigosa, quien no se pronunció por alguno de los contendientes, pidió al futuro triunfador que intente bloquear hasta 2017 el incremento "equivocado" de 5.5 por ciento en los salarios que se demandará en la próxima negociación.
 
Buenas manos
 
De cualquier forma, Villaraigosa declaró que se va 'dejando a Los Ángeles en buenas manos' y recalcó que desde el punto de vista financiero la ciudad es un 'gran lugar', en el que se aumentó la edad mínima para la jubilación de 55 a 65 años en el caso de los empleados públicos y se recortaron sus pensiones, a fin de ahorrar hasta 4,300 millones de dólares en los próximos 30 años.
 
Los Ángeles ha enfrentado un déficit de 1,600 millones de dólares en los últimos 4 años fiscales y para 2014 el edil saliente, que no pudo buscar la reelección por ley, lanzó un presupuesto de 7,700 millones de dólares que depende de echar mano a 53.5 millones del fondo de estabilización, al que sólo restarían 16 millones. No obstante, Moody's mejoró su calificación de la ciudad a Aa2 en enero, lo que marcó su primera mejoría crediticia en veinte años, gracias a la recaudación derivada del impuesto predial.
 
Aunque Villaraigosa y Garcetti hablan español, son escasas sus semejanzas. El primero, de 60 años y que hizo historia como hispano al llegar a la alcaldía, es producto de un hogar desintegrado y de la vida dura en los barrios del centro, con un personalidad y una sonrisa a toda prueba. Garcetti, en cambio, creció en el elegante suburbio de Encino, en la zona del Valle de San Fernando y Hollywood; estudió ciencias políticas en la Universidad de Columbia, toca piano y compone piezas de jazz.
 
Exprofesor de asuntos internacionales y diplomacia en la Universidad de California y el Occidental College, Garcetti, quien ha vivido en el norte de África y el sureste asiático, fue elegido al consejo angelino en 2001. En su trayectoria se destacó por apoyar la expansión del Departamento de Policía, los espacios verdes y la energía alternativa, aunque también fue criticado por la demolición de 3 edificios con valor histórico y cultural en Sunset Junction, para construir en su lugar un enorme complejo de condominios.