Opinión

Ganó el SME


 
Justo hoy se cumplen cuatro años de la extinción de Luz y Fuerza del Centro y parece que ya olvidamos el pésimo servicio y el nido de ratas que eran la compañía y su sindicato, el SME.
 
 
Con tristeza veo que en México el que altera el orden público obtiene lo que le da la gana. No importa si va contra la ley o si hay que cometer algunos delitos en el camino. El chiste es aguantar, sostener la lucha, aliarse con los enemigos de mis enemigos, convertirse en factor de desestabilización, ser paciente e intransigente, duro en la negociación y cordial en el acuerdo.
 
 
Tampoco importa si el gobierno es del PRI, del PAN o del PRD. Todos actúan igual.
 
 
La muestra más clara y reciente de esto es el Sindicato Mexicano de Electricistas, SME, que acaba de dar un paso muy importante en la conquista de su lucha. Logró sacarle al gobierno un acuerdo para otorgar pensiones vitalicias a mil 400 de sus trabajadores.
 
 
Pensiones de 15 mil pesos mensuales que, además, representan un insulto para muchos millones de pensionados del IMSS e ISSSTE que reciben miserables jubilaciones a cambio de varios años más de trabajo que los 23 exigidos a los agremiados del SME.
 
 
Conozco a Luis Enrique Miranda, el subsecretario de gobernación que firmó el acuerdo a nombre del gobierno. Lo considero duro entre los duros.
 
 
La negociación no fue nada fácil, pero finalmente ha comenzado a rendir frutos a la quirúrgica estrategia del SME y su líder, Martín Esparza.
 
 
La presión del plantón iniciado el 29 de mayo pasado sobre Avenida Bucareli, justo afuera de la Secretaría de Gobernación, fue determinante. Las marchas por cualquier pretexto y bajo cualquier bandera ayudaron a mantener presente al SME como una fuerza opositora latente. Pero, la clave y fortaleza de Martín Esparza fue su cercanía con Andrés Manuel López Obrador. ¿Por qué? Simple.
 
 
Es público y notorio que Andrés Manuel López Obrador está encontrando más dificultades de las que esperaba para conseguir llenar las asambleas que convoca en distintos puntos del país y recabar las firmas necesarias que exige la ley para otorgarle el registro como partido político a su Movimiento de Regeneración Nacional, Morena.
 
 
Martín Esparza y el SME se convirtieron en un aliado necesario para López Obrador. Un ‘colchón’ bastante útil para llenar plazas, asambleas y recabar firmas en caso necesario. ¿Será que luego de la firma del acuerdo con el gobierno seguirá intacta la relación Esparza-López Obrador? ¿En el acuerdo no escrito con el gobierno estará la condición de ir separando al SME de Morena?
 
 
Además, hay que recordar que Martín Esparza también manifestó, en su momento, interés por obtener el registro de un partido político, que podría ser moneda de cambio. Pero, la lucha del SME no ha terminado. Ahora buscará la recontratación del resto de sus agremiados. ¿Lo logrará?
 
 
Hasta el lunes.
 
  
Twitter: @cachoperiodista