Opinión

¿Ganan elecciones los gobernadores que consiguen inversiones de armadoras?

 
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Armadora

Supongamos que no hacen negocio, ni ellos, ni sus conocidos.

Asumamos que la única meta de los gobernadores al atraer la inversión para plantas automotrices es el capital político que obtienen entre los habitantes de su estado.

Si esa ese su meta, parece que la cumplen. Revisé la lista de inversiones del sector acumuladas desde 2009. Es una colección que suma más de 24 mil millones de dólares. El equivalente a toda la inversión extranjera directa que llega anualmente a este país.

Salvo las excepciones de Aguascalientes y Nuevo León, en todos los demás estados que recibieron la inversión de una empresa automotriz, al concluir su gestión, el gobernador pudo dejar el asiento a un miembro de su mismo partido.

Los hidrocálidos cambiarán de gobierno este año. En esa entidad que recibió capital de Nissan y de Mercedes, el priista Carlos Lozano cederá la gubernatura al panista Martín Orozco aunque a ese estado llegaron más de tres mil 700 millones de dólares de capital extranjero de este sector sólo durante la década actual.

En Nuevo León, a donde llegó la primera armadora en el estado por la vía de la coreana KIA, el miembro del tricolor Rodrigo Medina dejó el control del ejecutivo local a Jaime Rodríguez, El Bronco.

Esas dos son las excepciones.

Guanajuato es quizá la entidad más beneficiada por inversiones automotrices.

Sólo de 2009 a la fecha recibió más de cinco mil 500 millones de dólares para plantas que fabrican coches, y esta entidad mantiene a panistas al frente del gobierno estatal.

Juan Manuel Oliva dio la estafeta al ahora atribulado Miguel Márquez, quien enfrenta cuestionamientos por el modo en que su gobierno obtuvo los terrenos para cederlos a Toyota, que instalará una planta de mil millones de dólares en ese estado.

Su antecesor recibió en la entidad a Mazda, Volkswagen y Honda, que en conjunto invirtieron unos mil 850 millones de dólares a partir de 2010.

En Puebla, Rafael Moreno Valle fue testigo de la firma de compromisos de inversión adicionales por dos mil millones de dólares de Volkswagen más otros dos mil millones de Audi, un campanazo dado a conocer durante el primer trimestre de 2012.

Ahora Antonio Gali, en representación del PAN como Moreno Valle, asumirá el control de la administración del gobierno poblano.

San Luis Potosí, que se benefició con inversiones por tres mil 200 millones de dólares en el periodo referido, tiene al frente del Ejecutivo local a Juan Manuel Carreras desde el año pasado, luego de recibirlo del también priista Fernando Toranzo, quien concretó inversiones de General Motors y la notoria apuesta por mil millones de dólares de BMW.

En Chihuahua, José Reyes Baeza cerró inversiones con Ford y dejó el puesto a otro priista, César Duarte.

En El Estado de México, Enrique Peña Nieto obtuvo la venia de Ford, Chrysler y Nissan durante 2010. En conjunto llevaron dos mil 150 millones de dólares. Ahí le sustituyó Eruviel Ávila, también del tricolor.

A ese club de los priistas Moreira en el que se convirtió Coahuila durante dos sexenios, llegaron unos mil 300 millones de dólares, de Chrysler y Fiat.

No me es posible decir qué tanto influye una inversión automotriz en el capital político de un gobernador y en el ánimo de los electores, pero debe ser algo más que coincidencia la continuidad de los partidos al frente de gobiernos que durante su gestión reciben capital del gremio automotor.

Twitter: @ruiztorre

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