Opinión

Ganadores y perdedores

1
   

     

El consumo anual de tabaco ilegal en México equivale al 17%

Ayer le presentaba las diferencias en crecimiento económico en las entidades federativas, comparando la época previa a la apertura comercial (que inició en 1986) y la actualidad. Pero en este breve espacio, los datos de 32 entidades resultan tediosos y confusos. Así que permítame ahora dividir al país en tres grupos, para tratar de entender las dos dinámicas que tenemos.

Estos tres grupos son los ganadores (los que han crecido notoriamente más que el promedio nacional), los perdedores (los que han crecido notoriamente menos), y el grupo que está muy cerca del promedio, y que dejaré fuera. Este último grupo incluye a Sonora, Zacatecas, Michoacán, Morelos, Puebla y Oaxaca.

Los ganadores son: las dos Bajas, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí, Hidalgo, Tlaxcala, Colima, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Es decir, un bloque muy grande del centro-noreste del país, las dos penínsulas, y un caso aislado que es Colima. Baja Sur y Quintana Roo han crecido gracias al turismo, Tabasco y Campeche gracias al petróleo, y todos los demás porque tienen una creciente industria.

Las entidades perdedoras son Chihuahua, Durango, Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Guerrero, Estado de México, Distrito Federal, Veracruz y Chiapas.

Recuerde que dejamos fuera algunos estados, que si incluyéramos con este grupo nos darían un gran corredor desde el sur hasta el noroeste del país. Estas entidades tenían una vocación hacia el mercado interno que desde 1986 crece menos que el orientado al exterior. Esto no significa que esas entidades no participen del comercio exterior, es sólo que esto no les ha permitido compensar la falta de crecimiento del mercado interno.

Sostener una economía relativamente avanzada con puras exportaciones es muy complicado. La mayor parte de nuestra economía, por ejemplo, son servicios, que no son fáciles de exportar. Vendemos muy bien producción agropecuaria, minería y manufacturas, pero todo eso no llega a 20 por ciento del PIB.

En ninguna entidad es más claro eso que en el DF, que tenía una gran presencia industrial antes de 1985, y era el centro de consumo más importante del país. Poco a poco perdió la industria y se ha ido empequeñeciendo en relación al resto del país, lo que sin duda es una buena noticia. Pero esto ha implicado que la gran brecha entre la capital y otras entidades se ha reducido, y eso no gusta a todos.

Así, lo que tenemos es un reacomodo que ha sido muy benéfico para quienes producen para exportar, sean agricultores (todos, incluso cereales y carne han multiplicado sus exportaciones) o industriales, especialmente de maquinaria, transporte y un poco menos electrónicos. Pero ha sido menos benéfico para comerciantes y dañino para textileros o gente de la industria de la madera, el papel, los juguetes. Se han quedado atrás los que producían para el mercado interno, especialmente en las entidades mencionadas, y están molestos. Y afirman que México es un fracaso, y que estamos estancados, y en crisis permanente.

Pero eso depende de en qué entidad vive uno y a qué se dedica. Y a 30 años de que empezó la apertura, seguirse quejando de que el mercado interno no reacciona me parece un poco absurdo.

Twitter: @macariomx

También te puede interesar:
Dos dinámicas
Gastan más
Fuerte sesgo