Opinión

Gana Merkel, ¿qué significa esto para
el mundo?

 
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Merkel

Este domingo, de acuerdo a cifras preliminares de las elecciones parlamentarias, la coalición conservadora -la Unión Demócrata Cristiana (CDU) más la Unión Social Cristiana (CSU)- obtuvo la mayoría suficiente en el Parlamento alemán (Bundestag) para negociar un gobierno de coalición (quizás con el Partido Social Demócrata) y gobernar cuatro años más, con lo que Mutter Angela (Madre Ángela, según la llama la prensa alemana después de permitir la inmigración de un millón de refugiados) sumará 16 años en el poder. ¿Qué significa esto para el futuro de Europa y del mundo?

El pasado 7 de mayo, Emmanuel Macron ganó contundentemente la segunda vuelta de las elecciones en Francia. En adición a su carisma y a sus credenciales como un candidato que representa lo opuesto a los políticos y los partidos tradicionales, al presentarse como un candidato ciudadano, una de las claves de su popularidad se debió a sus propuestas proeuropeas.

El pasado 13 de septiembre en Estrasburgo el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, emitió un discurso en el informe del Estado de la Unión, en el que lanza una serie de propuestas para lograr una mayor integración en la Unión Europea.

El fantasma del populismo, el del proteccionismo y el nacionalismo, el fortalecimiento de la extrema derecha, los movimientos neonazis y xenofóbicos, pusieron en jaque a la integración europea. Sin embargo ahora los vientos están favoreciendo a que la opción de una mayor integración avance a una mayor velocidad.

Hoy en día Europa atraviesa por un optimismo esperanzador, totalmente inesperado hace tan sólo algunos meses, cuando en el Reino Unido ganó en el referéndum la opción del Brexit. Hoy en día, la economía está creciendo al mayor ritmo de los últimos 10 años, el desempleo está bajando, el euro se está fortaleciendo, recuperando su valor original, la crisis financiera parece haberse superado, y la fiebre populista nacionalista parece haber perdido terreno.

Merkel quiere que Europa llene el vacío de liderazgo mundial que Trump ha dejado con sus políticas proteccionistas y antiecologistas.

El eje Merkel-Macron tiene enfrente una nueva agenda hacia la mayor integración con las propuestas que Juncker ha puesto sobre la mesa para fijar en un acuerdo político en 2019 e instrumentar en 2025:

1. Lograr que los 27 países de la Unión Europea adopten al euro. Hoy sólo están 19 países.

2. Lograr que los 27 países establezcan el esquema Schengen; la libre circulación de trabajadores, estableciendo una autoridad laboral supranacional.

3. Crear un mecanismo de ayuda técnica con apoyos financieros para la futura incorporación de más países.

4. Completar la Unión Bancaria, con un sistema de seguro de depósitos bancarios con recursos fiscales comunitarios y un fondo de resolución (rescates) de bancos, a cambio de unificar la regulación y supervisión bancaria.

5. Convertir el Mecanismo de Estabilidad Europeo (Mede) en el Fondo Monetario Europeo, que sería un supervisor de las finanzas públicas de los miembros para cumplir déficits fiscales mínimos.

6. Lograr un presupuesto fiscal para la Eurozona.

7. Establecer un supersecretario de Finanzas, lo que implica crear un Tesoro Europeo, y facilitaría la emisión de bonos del Tesoro Europeo.

8. Nombrar un vicepresidente de la Comisión Europea que también presidiría el Eurogrupo (órgano comunitario de los ministros de Finanzas).

9. En materia comercial, se pronuncia por reforzar los acuerdos de libre comercio, exigiendo reciprocidad. Buscarán completar el acuerdo con Japón y Canadá, e iniciar negociaciones con Australia, Nueva Zelanda y con Asia, incluyendo China. Si China puede comprar industrias esenciales para Europa, los europeos deben poder hacer lo mismo en China.

10. En materia de inmigración, se propone regresar a sus países de origen a los migrantes que no alcanzan la calidad de refugiados. Pero también se proponen mecanismos financieros que le permitan a los países vecinos subdesarrollados incrementar sus niveles de vida.

Desde luego que no se ve fácil que todos estos puntos puedan ser aceptados por todos los países miembros y por las instancias políticas al interior de los gobiernos, particularmente de Francia y Alemania. Es muy difícil que los Estados acepten renunciar a su soberanía fiscal y que se puedan establecer impuestos a nivel confederal.

* El autor es presidente de Bursamétrica.

Correo: eofarrills@bursametrica.com

Twitter: @EOFarrilS59

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