Opinión

Gamés en el desierto

 

Gil ofrece arriba de estas líneas una fotografía exclusiva del autor de esta página del fondo trabajando en el amplísimo estudio. Cierto, escribe a mano y luego pasa la letra manuscrita a la pantalla, de ahí el aseo estilístico de esta página, mju, sólo enturbiado por pifias desprendidas de las ausencias de oxígeno (ver el tanque) durante las cuales Gilga dormita y escribe al mismo tiempo. En fon.

Gamés se ha sentido en estos días como Jesús en el desierto, cuando estuvo en esos calorones cuarenta días y cuarenta noches. La trama es conocida, Jesús fue conducido (al fin una voz pasiva) al desierto para ser tentado (esto pinta para un fiestón de voces pasivas) por Satanás. Lo cierto es que Jesús tuvo hambre, entonces el Diablo se le apareció y lo tentó, primero le pidió que convirtiera los panes en piedras; luego le pidió que se tirara de una azotea (o como se llame) y luego le prometió Satanás nombrarlo director de una trasnacional, pero Jesús le dijo: apártate Satanás, adorarás al Señor tuyo y a él sólo servirás.

Así las casas (muletilla misericordiosa del Grupo Higa), Gamés entraba a una rara cuaresma y sintió hambre y sed; el Diablo se acercó con un queso gorgonzola, una hogaza de pan de cinco granos y una botella de Glenfiddich 15. Como que no quiere la cosa, Gil fingió que se sentía tentado, recibió el queso, el pan y la botella y, en un acto de malicia ingenua le pidió al Diablo que se arreglara con Virgilio Andrade, asesor, si alguno, de las cosas terrenales del Señor: a él solamente servirás. Así fue tentado Gilga por mano satánica.

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Papa.

SUAVIDAD
En Ecatepec, el Papa Bergoglio pidió, qué dice Gil pidió, exigió con la suavidad férrea de todo el mando Vaticano poner fin a “la pobreza de muchos con el oportunismo de pocos”. Esto lo hizo el Sumo Pontífice desde un altar de cien metros de altura y 200 de largo, adornado aquí y allá con motivos mazahuas, lo que se dice un modesto rincón cerca del cielo. 350 mil personas acudieron a la misa, muchas de ellas esperaron casi un día entero para ver y escuchar al Papa argentino.

En una crónica de las de antes, bien escrita y bien contada, Blanche Petrich narró en su periódico La Jornada el día en que en el lecho de un lago seco el Papa dijo la misa. Los prelados visten casullas moradas porque estamos en cuaresma. Francisco termina: “'Y por favor, no se olviden de rezar por mí'. Desaparece detrás del altar. La transmisión de la señal televisiva se corta. Y unos cuantos se lanzan a la pesca de alguna reliquia o souvenir: macetas, floreros, lo que alcancen”. Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: muy pocos seres humanos han pasado por lo que ha vivido Bergoglio en Ecatepec y otros lugares del mundo, solamente Mick Jagger, o David Bowie o Freddie Mercury, que Dios tenga en su santa gloria. ¿Bergoglio canta?

INTERMEDIO KANTIANO
Gil oyó a Rubén Aguilar en el programa radiofónico Enfoque, de Leonardo Curzio, hablar, y bien, de las apariciones del Papa en Méxio.

Entre otras cosas dijo, más menos, que quienes pensaban que el Estado laico había sido lastimado en estos días papales, quizá querían un Estado jacobino.

Gamés buscó la cita, la encontró y la reproduce en esta página del fondo sin costo alguno: “Ilustración significa el abandono por parte del hombre de una minoría de edad cuyo responsable es él mismo. Esta minoría de edad significa la incapacidad para servirse de su entendimiento sin verse guiado por ningún otro. Uno mismo es el culpable de dicha minoría de edad cuando su causa no reside en la falta de entendimiento, sino en la falta de resolución y valor para servirse del suyo propio sin guía de algún otro. Sapere aude! ¡Ten valor para servirte de tu propio entendimiento! Tal es el lema de la Ilustración”. ¿A qué les sabe esta tableta kantiana? El laicismo, por cierto, no es en modo alguno una actitud antirreligiosa. El laicismo consiste en preservar las leyes y las instituciones de todas las múltiples influencias religiosas.

Gilga entra así y entonces a la cuaresma. Si los lectores y las lectoras pretenden tentar a Gamés en el desierto, se les recomienda salir del desierto, tomar Periférico Sur y depositar las cajas de Glenfiddich 15 en las oficinas de su periódico EL FINANCIERO, que además le trae su periódico El País.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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