La nueva estrategia de comunicación del Banco de México
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La nueva estrategia de comunicación del Banco de México

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La nueva estrategia de comunicación del Banco de México

08/05/2018
Actualización 08/05/2018 - 10:34

El 30 de abril pasado el Banco de México dio a conocer una serie de modificaciones a su estrategia de comunicación de política monetaria. En mi opinión, esto marca una vez más un cisma en lo riguroso, innovador y transparente que ha sido nuestro Instituto Central desde su fundación en 1925, pero sobre todo a partir de su autonomía alcanzada en abril de 1994. En este sentido, quiero aquilatar los nueve cambios que a mi parecer han sido los más relevantes —incluyendo la autonomía— desde 1994 y comentar brevemente las últimas modificaciones a la estrategia de comunicación.

En septiembre de 1995 y todavía en plena crisis económica, el Banco de México adoptó un régimen de saldos acumulados como instrumento de política monetaria (‘el corto’). Fueron muchos años de dificultad para instrumentar la política monetaria, sobre todo después de la cuasidestrucción del sistema financiero mexicano en ese momento, que tenía pocos años de haberse reprivatizado. Ya en el año 2000, Banxico pudo llevar a cabo reuniones periódicas de política monetaria y publicar un comunicado en donde no sólo anunciaba su decisión en torno a su postura monetaria, sino que explicaba el razonamiento subyacente que la fundamentaba. Un año después, nuestro Instituto Central oficializó el régimen de objetivos de inflación, columna vertebral de la estructura de comunicación y operación actual del Banco de México, desde entonces. Para julio de 2002 el objetivo de inflación se había fijado en 3.0 por ciento, más un intervalo de variabilidad de más/menos uno por ciento. En enero de 2006, la Junta de Gobierno del Banco de México modificó la periodicidad de las reuniones de política monetaria a ser mensuales, en lugar de quincenales. Como miembro del staff de Banxico en ese momento, puedo decirles que mis compañeros y un servidor apreciamos la disminución de la carga de trabajo en preparar estas reuniones de manera tan frecuente, sobre todo cuando a esas alturas, a mi parecer ya no era del todo necesario. Los analistas del sector privado también apreciaron el cambio de frecuencia en torno a la carga de trabajo en dar cobertura a estos eventos. Otro gran cisma se dio cuando en vísperas del Día de Muertos de 2007 se anunció que a partir de febrero de 2008 se le ‘daba muerte’ al régimen de saldos acumulados y se iniciaba la utilización de la tasa de referencia de política monetaria como instrumento principal de política monetaria. En febrero de 2011 el Banco de México decidió hacer públicas las minutas de sus reuniones de política monetaria. Así, en marzo de 2017 la Junta de Gobierno decidió incorporar al comunicado de política monetaria la configuración de la votación (e.g. unánime). Por último, ya bajo la tutela del gobernador Alejandro Díaz de León, en la más reciente publicación del informe trimestral, el Banco de México hizo más transparente el seguimiento de su pronóstico de inflación. Sobre todo que a raíz de la publicación de ‘gráficas de abanico’ se había tornado compleja su interpretación. Así, llegamos a las modificaciones publicadas la semana pasada.

Los cambios recientes son cuatro: (1) Las minutas de las decisiones de política monetaria incluirán la identidad de los votantes; (2) se publicarán las transcripciones de las reuniones de la Junta de Gobierno en las que se toma la decisión de política monetaria tres años después de la reunión correspondiente. Esto es dos años antes que la práctica del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed); (3) el comunicado de prensa con el anuncio de política monetaria, así como las minutas correspondientes, se publicarán en español e inglés de manera simultánea. Les quiero comentar que en muchas ocasiones varios inversionistas que no hablan español utilizaban el traductor de Google (Google Translator) y aunque es una excelente herramienta, algunos enunciados o palabras a veces no hacían sentido. Por ejemplo, la frase “a la postre” la traducía como to the dessert, lo cual claramente no era a lo que los miembros de la Junta de Gobierno querían referirse en su comunicado. Eso ya no pasará más; y (4) se publicarán los discursos y presentaciones públicas de los miembros de la Junta de Gobierno a más tardar dos días después del evento.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.