Opinión

Frente e ingreso básico

   
1
  

   

Frente Ciudadano

De las tantas propuestas que tiene la plataforma del Frente Ciudadano, Ricardo Anaya enfatizó la del ingreso básico garantizado (o algún otro nombre parecido), y eso ha provocado gran discusión en medios. Abundan los que descalifican la idea por ser populista, porque no alcanzarían los recursos del gobierno, o porque eso mismo había propuesto ya el PRD en muchas ocasiones y el PAN se había opuesto.

Como ya hemos comentado, lo bueno y lo malo dependen mucho de la perspectiva de cada quien. Peor aún, abundan quienes descalifican las propuestas debido a quien las propone, y no por propio mérito. Le pasa frecuentemente a López Obrador (aunque la gran mayoría de sus propuestas son criticables por sí mismas), y ahora le pasa a Anaya por cualquier cosa que diga, haga, o deje de hacer. Ya lo habíamos visto en otras ocasiones: la animadversión que provoca Anaya es excepcional, y creo que se explica más por miedo a lo que significaría su candidatura en el Frente Ciudadano que por sus características personales, que también cuentan.

El tema del ingreso básico garantizado tiene muchos años. Ha sido propuesto por izquierdas y derechas en Europa, y su aplicación no se ha generalizado porque no es un asunto sencillo. En la idea original, se trataba de otorgar a cada persona (tal vez cada ciudadano) una cantidad de dinero mensual. Con ese dinero, esa persona decidiría qué consumir. Pero, a cambio, el Estado dejaría de otorgar servicios públicos gratuitos, especialmente educación, salud y seguridad social. Cada persona debería hacerse responsable de sí misma. Por ese énfasis en la responsabilidad individual, la derecha gustaba de la idea, pero le preocupaba el monto a entregar. A la izquierda le gustaba lo de entregar recursos, pero le preocupaba la ausencia de tutela gubernamental. Por eso nunca logró votos suficientes, y sólo se ha utilizado de forma experimental, o poco más que eso.

Este columnista ha propuesto y defendido esa idea por muchos años, incluso para las plataformas de los partidos políticos con los que he tenido cercanía. Por eso me da gusto que ahora tanto el Frente como Morena estén considerando la idea. Lo que falta es entrar a los detalles, que es donde siempre está el demonio. Por la historia, pensaría que Morena imagina este ingreso como una extensión del programa de adultos mayores que inició López Obrador en Ciudad de México hace ya casi veinte años. No coincido con esa idea, como no coincidí cuando el mismo AMLO se lo propuso a Cárdenas durante su gobierno. No es financiable, e intentarlo implica reducir recursos para otras cosas. Hace unos días Chávez Presa documentaba el daño a las finanzas de la Ciudad de México originado en esos programas sociales.

Implementar el ingreso como originalmente se proponía, es decir, eliminando programas sociales, puede no ser tampoco buena idea. Ya tenemos suficiente evidencia de que las personas pueden cometer errores de planeación muy serios, gracias al trabajo de Kahneman y Thaler, premios Nobel. Si hoy no ahorran suficiente para su pensión en la Afore, ¿por qué lo harían sin ella?

Una combinación puede ser la solución, manteniendo buena parte de los programas de educación, salud y mejorando la seguridad social, pero eliminando al resto. Hay que recordar que casi todos los programas son regresivos, y acaban ayudando más a los más ricos (desde pensiones hasta Procampo, pasando por universidades públicas). Lo ha documentado John Scott.

En suma, no creo que se deba despreciar la idea de entrada, por ser una propuesta de Anaya o de López Obrador. Hay que meterse a los detalles, y encontrar lo que es posible y lo que no. Pero entiendo bien que en estos meses nadie quiere pensar y todos quieren ganar. Ni modo.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter: @macariomx

También te puede interesar:
Vicios y virtudes
Al amparo de la noche
Los de adelante...