Opinión

Foro EF para entender al agro: Los pendientes

 
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Agro. (www.fao.org)

Esta semana en el El Foro para Entender el Sector Alimentario, organizado por EL FINANCIERO, se plantearon y analizaron temas de gran relevancia para los sectores agropecuario y agroindustrial, desde perspectivas empresariales, seguridad alimentaria e interdependencia y aspectos sociales, hasta la visión del gobierno que presentó el secretario Calzada Rovirosa de la Sagarpa.

Una conclusión general: en esta administración quedó pendiente una reforma profunda al campo, a pesar de que las condiciones al inicio del sexenio estaban dadas para instrumentarla, junto con las otras reformas estructurales. En todo caso, su necesidad se agudizará frente a la nueva relación con Estados Unidos, a la renegociación del TLCAN y a la conveniencia de diversificar los mercados de exportación para los productos agropecuarios mexicanos. Es impostergable incrementar la productividad y el valor agregado en el sector.

En el marco del análisis de seguridad alimentaria y la interdependencia con otros países, variables de una misma ecuación, que buscó garantizar el acceso físico, social y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos para satisfacer las necesidades básicas (según la definición de seguridad alimentaria multidimensional de la FAO, 1996); se detallaron la evolución reciente y la situación actual del sector, caracterizada por una regionalización de la producción agropecuaria (el noroeste con granos y hortalizas, el noreste con granos forrajeros, el sur-sureste con frutas y cultivos industriales como caña de azúcar y café, y el centro con una producción diversificada entre cultivos) y la necesidad de aprovechar las ventajas comparativas correspondientes, así como el hecho de que México es el cuarto país con mayor biodiversidad del mundo y origen de más de 15 plantas comestibles cultivables (maíz, frijol, aguacate, nopal, etcétera), lo que le genera un potencial productivo elevado.

Se destacó el favorable comportamiento de la producción del sector en los últimos 10 años: la de granos aumentó 2.0 por ciento por año, forrajes 4.0 por ciento, hortalizas 2.7 por ciento, frutales 0.8 por ciento, agroindustriales 1.9 por ciento y ornamentales 14 por ciento. La pecuaria, aunque con crecimientos moderados, también mostró un desempeño consistentemente positivo en ese periodo, sobre todo la de cárnicos y huevo.

En cuanto al comercio exterior, en 2005-2010 la exportaciones agropecuarias aumentaron 7.2 por ciento por año (8.4 por ciento las agrícolas y 0.6 por ciento las pecuarias), mientras que en 2011-2014 todas se aceleraron: las totales 9.1 por ciento, las agrícolas 9.0 por ciento y las pecuarias 10 por ciento, en tanto que las importaciones aumentaron a tasas inferiores (del orden de 6.0 por ciento en promedio). Si bien se adquiere en el exterior casi la mitad de granos como arroz (84 por ciento del total), oleaginosas (76 por ciento), trigo (48 por ciento) y maíz (35 por ciento, todo para consumo pecuario), el país importa sólo 15 por ciento de los alimentos. Por su parte, la exportación de hortalizas y cárnicos muestra tasas de crecimiento crecientes y elevadas.

Lo más relevante fue que se apuntaron los pendientes para impulsar al sector. La seguridad jurídica en la tenencia de la tierra y en el cumplimiento de contratos, junto con la cada vez mayor preocupación de la seguridad física, son los talones de Aquiles para el desarrollo sostenido del sector. Se requieren cambios legales y regulatorios en diversos aspectos como en el impuesto sobre la renta (artículo 74), en la Ley Agraria y en los procesos de normalización y certificación, entre otros.

Asimismo, es impostergable inducir una mayor inversión vía asociaciones público-privadas, que involucren transferencia de nuevas tecnologías y procesos de educación y capacitación a los productores que involucren un mejor uso de suelos y agua. Otro tema recurrente: la necesidad de reorientar el presupuesto federal hacia bienes públicos como sanidades e información al productor.

Ello ya será materia de la siguiente administración; la actual quedará enfrascada en minimizar daños, más que en potenciar los beneficios que podrían generarse de nuevas políticas públicas.

Twitter: @ruizfunes

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