Opinión

Fórmula Uno y las Pymes


 
Universo Pyme fue invitada por DHL a presenciar la carrera de la Fórmula Uno en Austin Texas el pasado domingo, una oportunidad para constatar la derrama y los beneficios que ese evento global representa para la economía de la ciudad y específicamente para las Pymes de esta ciudad que está muy bien ranqueada dentro de la lista de las ciudades estadounidenses con mejor clima de negocios.
 
La F1 es considerada como el tercer evento deportivo con mayor impacto en el mundo, sólo después de las Olimpiadas y del Campeonato Mundial de Futbol.
 
 
En esta edición los noticiarios locales hablaban de una asistencia durante los tres días del evento –viernes, sábado y domingo– de 200 mil visitantes.
 
 
La derrama se esperaba superior a la que han tenido en años anteriores, donde tan sólo para el renglón de ocupación y restaurantes registran regularmente una venta superior a 22 millones de dólares.
 
 
Si bien es cierto que el año pasado la realidad quedó atrás de las expectativas es innegable que este tipo de eventos representan un impulso a la actividad económica por donde se le quiera ver.
 
 
En 2012 se realizó una encuesta entre 231 pequeños negocios para conocer los resultados que obtuvieron las Pymes de Austin con relación a sus expectativas y 46 por ciento contestó que quedaron atrás de lo que ellos esperaban y para lo que se prepararon.
 
 
En este año los restaurantes estaban saturados para no hablar de los hoteles que incrementaron de manera muy significativa su ocupación. El aeropuerto de Austin reflejó indudablemente una llegada extraordinaria de turistas que fueron específicamente al evento.
 
 
Un hecho que dibuja perfectamente la demanda extraordinaria es que para la salida de Austin los controles de seguridad permitieron que quienes regresaban a sus países o ciudades de Estados Unidos obviaran en dichos controles el quitarse los zapatos, sacar las computadoras de sus portafolios o quitarse chamarras o cinturones.
 
 
Sustituyeron esas disciplinas gracias a la presencia de un escuadrón especial de perros entrenados para detectar explosivos o drogas.
 
 
Pero lo cierto es que una gran cantidad de turistas están dispuestos a desplazarse a otra ciudad u otro país para presenciar la justa de velocidad. Particularmente los mexicanos.
 
 
Como remate del evento de F1, los organizadores dispusieron en esta ocasión la celebración de un concierto de Armando Christian Pérez, mejor conocido como PitBull. Independientemente de la calidad del espectáculo y del arrastre que tiene este artista, debo de mencionar una anécdota especial.
 
 
Estábamos presenciando el concierto, cuando Armando decidió dar un saludo a la comunidad latina presente. Comenzó citando las banderas que estaban a la vista: Brasil, Venezuela, Colombia, República Dominicana, El Salvador, y otras más… había varias banderas de México y los gritos parecían indicarle al cantante rapero que estaba omitiendo una nacionalidad importante y presente.
 
 
Evidentemente lo hizo a propósito y dejó hasta el último la mención de México y cuando lo hizo una enorme exclamación y gritos de mexicanos se hicieron presentes de tal manera que, sin exagerar le digo, que tardó poco más de un minuto la algarabía de los compatriotas presentes y de la comunidad mexicana en Texas y Estados Unidos.
 
 
Se estima que, de los extranjeros que viajaron a esta ciudad para presenciar el evento no menos de 30 por ciento eran mexicanos o que viajaron para presenciar el evento o bien son comunidad mexicana en Estados Unidos.
 
 
En paralelo al evento deportivo profesional se efectuó un festival “El Fun Fest Circuito de las Américas”.
 
 
Varias calles del centro de Austin se cierran para que los paseantes puedan festejar, comprar artículos promocionales del evento y escuchar música de diversos tipos.
 
 
En ese radio cerrado para el festival hay dispuestos varias decenas de puestos ambulantes en donde se pueden adquirir fotos, chamarras, se exhiben autos, se vende ropa, se presentan modelos de autos del año, se realizan juegos, en fin.
 
 
En ese festival las Pymes son las que dominan. Las que venden ropa del evento, a un precio de entre 20 y 30 por ciento más barato que en las tiendas del interior del Circuito, investigamos que esos puestos son colocados por Pymes que compran la ropa a precios especiales y posteriormente la venden a los visitantes.
 
 
Una playera de alguna escudería puede costarle en el evento hasta 80 dólares, mientras que en el Fun Fest la misma prenda le puede costar 50 dólares. ¡¡¡¡Las chamarritas en 260 dólares!!!!
 
 
El caso es que en México se viene hablando del regreso del evento bien sea para Cancún o para la ciudad de México. Sin menospreciar a Austin, una ciudad limpia y tranquila, progresista y diversa, nada tiene que hacer si la comparamos con la ciudad de México en cuanto a infraestructura refiere.
 
 
Pero no se hace, bien porque la ciudad no acaba convencida de la inversión –se habla de 20 millones de dólares como inicio de negociación– y nada o poco se avanza. Ya en 2014 el asunto no podrá realizarse porque se demanda la construcción de una pista, o la remodelación de la existente, para que los organizadores del evento reconsideren a México como sede.
 
 
México requiere colocarse dentro de la lista de las naciones que organizan este evento que tiene para este año una derrama en tres días superior a los 250 millones de dólares, según estimaciones de la prensa estadounidense. La contratación de personal para el evento se mide en 15 mil empleos temporales y el pago de impuestos es indudablemente superior a lo que se invierte.
 
 
Colocar a México en estas listas de grandes ciudades parece una obligación que Cancún o la ciudad de México debe dejar de evaluar para colocarse ya en las negociaciones para regresar el evento a nuestro suelo.
 
 
De tín marín…
 
Y sólo dejo constancia de la calidad humana de los ejecutivos que nos invitaron: Antonio Arranz, director General, Felipe Silva, vicepresidente de ventas y Adriana H. Calderón, responsable de R.P. Mil Gracias.