Opinión

Fomente la diversidad, no la división

Pregunta: ¿Cómo se fusiona la diversidad cultural de los individuos para crear una marca rentable?

— Jacqueline Ferrell

Respuesta: La diversidad es una ventaja para cualquier compañía y puede ser un factor importante en su éxito. Durante más de 40 años de crear nuestras empresas en Virgin Group, mis colegas y yo hemos visto una y otra vez que emplear personas de diversos antecedentes y que tengan habilidades, puntos de vista y personalidades diferentes ayudará a detectar oportunidades, anticipar problemas y proponer soluciones originales antes de que lo hagan los competidores.

Jacqueline, sin importar el puesto que tengas o la industria en la que trabajes, la clave es enseñar con el ejemplo: acepta por completo la diversidad, empezando con las decisiones que tomes para tus primeras contrataciones. Un emprendedor que contrata a mucha gente que es igual a él y tuvo las mismas experiencias encontrará que está encabezando un equipo que es menos creativo y útil ante los clientes y produce utilidades más bajas. Además, ¡te divertirías mucho menos!

En Virgin, las raíces rocanroleras de nuestra compañía ciertamente nos ayudaron a empezar a construir un equipo diverso desde el principio; todo tipo de gente compartía nuestro amor por la música grandiosa. Pensando en retrospectiva, también recuerdo una organización de caridad que lanzamos en 1967 llamada el Student Advisory Center (Centro de Orientación Estudiantil), que ofrecía ayuda e información a los jóvenes sobre temas como sexualidad, aborto, adopción, anticoncepción, drogas y más. Nuestro lema era “Danos tus dolores de cabeza”.

La empatía, compasión y confidencias involucradas ayudaron a dar forma a nuestra organización. Esas experiencias nos enseñaron a todos en nuestro equipo a conectarnos con un grupo más diverso de personas y, a la larga, esto resultó ser una ventaja. Tomamos conciencia de oportunidades de negocios que de otro modo no habríamos conocido y, conforme nos aventuramos en nuevas industrias y mercados, celebramos las diferencias, adoptamos el cambio y alentamos la innovación.

La investigación demuestra que las compañías que tienen una fuerza laboral diversa tienen una ventaja distinta. Por ejemplo, según el informe “El poder de ‘salir’”, del Centro para la Innovación del Talento, el poder adquisitivo de la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) ascendió a 700 mil millones de dólares solo en Estados Unidos en 2011 y muchas personas en este grupo prefieren comprar a empresas que son amistosas con los gays. Discriminar a potenciales clientes simplemente no tiene sentido desde un punto de vista económico o de cualquier tipo.

El informe también reveló algunos costos internos de las políticas discriminatorias: las personas LGBT que trabajan en ambientes poco amistosos informaron sentirse deprimidas (34 por ciento), distraídas (27 por ciento) y agotadas (23 por ciento), mientras que quienes dijeron sentirse aislados en el trabajo, tuvieron 73 por ciento más probabilidad de decir que planeaban dejar sus empresas en un lapso de tres años. El mejor activo de una compañía es su gente y si una parte importante de ellos está preparándose para irse, esa es una emergencia que necesita tu atención.


A mayor escala, nuestro equipo en Virgin ha notado que la empresa sufre en naciones donde la discriminación es aceptada. Un país que observamos con creciente preocupación es Rusia. En los años que siguieron a la caída de la Unión Soviética, en 1991, Rusia liberalizó algunas de sus leyes dirigidas a los gays, como despenalizar las relaciones homosexuales en 1993, y el país parecía estar en el camino hacia la igualdad. Pero ahora se han introducido nuevas leyes que intimidan y persiguen a las personas homosexuales. Las autoridades rusas han negado permisos para los desfiles del orgullo gay, y la violencia y los crímenes contra los rusos LGBT van en aumento. Activistas han sido arrestados y muchos están saliendo del país. Rusia es clasificado ahora en el sitio 49 en una lista de 49 naciones en cuanto a las protecciones para los LGBT.

Esos retrocesos no son solo moralmente erróneos, sino que finalmente perjudican incluso a quienes los imponen. Cuando las personas trabajan hacia un objetivo común, se sienten motivadas, apasionadas y con un propósito. Esto se traduce en trabajo más duro y más innovación. Fomentar las divisiones en cualquier grupo, sin importar cuál sea su tamaño, nunca es una política productiva.

Forja lazos entre tus empleados, asegúrate de que les ofreces abundantes oportunidades, como fiestas, excursiones y otros eventos, donde puedan llegar a conocerse entre sí fuera del ambiente de la oficina, y sin las presiones del día laboral. Crear empatía y comprensión les ayudará a resolver cualquier diferencia y proponer nuevas soluciones.

Lo mismo pudiera decirse de los gobiernos. Las naciones con políticas de derechos civiles discriminatorias deberían reconocer sus errores, abordar los problemas que han causado y avanzar. Probablemente serán mucho más prósperas si lo hacen.