Opinión

Fisco aún no puede desaparecer a cerveceras artesanales mexicanas

Aún no matan a la industria cervecera artesanal mexicana.
El régimen fiscal impuesto a esta novel industria le pega duro en crecimiento, creación de empleo y derrama fiscal y favorece de manera inequitativa a la cervecería comercial que, en su parte más importante, ya no pertenece a mexicanos.

Lo malo no es que se note desconocimiento en la definición del régimen fiscal a la cerveza y sus consecuencias, sino que parecería no haber disposición a escuchar a esta industria.

Y a pesar de lo anterior siguen creciendo las cerveceras, las marcas, las variedades y el gusto del mercado por ellas. La realidad reta a las políticas de “Dolores”.

Universo Pyme fue de los primeros que trajo a los medios electrónicos y escritos casos de éxito de esta industria artesanal que inició en 1995 con la iniciativa de Gustavo González con la marca Cosaco.
Hoy hay más de 350 etiquetas distintas y la industria artesanal ya comienza a organizarse de manera sólida.

A pesar de la excelente calidad que ya alcanza notoriedad mundial, la artesanal es una cerveza que acapara apenas 0.5 por ciento del mercado nacional. Por cada 100 mil botellas de cerveza, dos son artesanales.

Ni sombra les hacen a las grandes cerveceras establecidas en México.
El régimen fiscal parecería indicado para acabar con cualquier iniciativa empresarial que incrementa producción, calidad, consumo y generación de empleo.

El IEPS le aplica una carga de mil pesos por hectolitro frente a 300 pesos que se le aplica a la cerveza comercial. Pero no se trata sólo de aplicar un esquema impositivo que coloca a la industria comercial cervecera sobre la artesanal en México.

Las aplicaciones impositivas con similares en otras partes del mundo son diametralmente distintas .

En Alemania las artesanales pagan 1.76 dólares por hectolitro contra 1.61 dólares en la República Checa y 76.3 dólares a las mexicanas.

Cuando las cerveceras mexicanas en el terreno artesanal comienzan ahora a ganar mercado, no sólo en el país sino comienzan a llamar la atención especial en el extranjero, se ejerce un impuesto que detiene la marcha nacional y su avance en lo internacional.

¿Qué es lo que solicitan los cerveceros artesanales?

Cuando su mercado parece estancarse en el consumo y mientras ellos obtienen aumentos en su producción del orden de 60 por ciento entre 2011 y 2012, los empresarios, fundamentalmente Pymes, solicitan un trato equitativo en materia fiscal para no matar a la industria en su avance que significa también generación de empleos.

En 2011 la industria cervecera artesanal mexicana, con escasas 22 micro cerveceras, produjo 25 mil hectolitros y en 2012 llegaron a 40 mil hectolitros. Para 2013 la producción fue de 55 mil hectolitros.

Pero el consumo se ha estancado. En Brasil es de 70 litros per cápita anual, en Estados Unidos de 120 litros y en España de 70 litros. En México no ha crecido por sobre 60 litros.

Por ello las micro productoras sugieren a la autoridad una tasa fija que no golpee la innovación ni la aportación de valor. Una tasa impositiva fija, que pudiera hacer crecer los ingresos tributarios, la innovación y la calidad, que permitiera crecer la producción, el empleo y el pago de impuestos. Ellos incluso proponen hacer crecer esa tasa fija para garantizar que el impuesto recaudado se mantenga.

¿Dolores aceptará? O ¿acaso es sorda? El miércoles daremos datos de otras dos cerveceras: Cervecería del Rey y Colombo.

Correo: direccion@universopyme.com.mx