Opinión

Firmas fantasma

¿Cómo está eso de que en el Órgano Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social de la Comisión Nacional de Seguridad los cargos de apoyo cumplen funciones que están fuera de sus facultades?

El asunto es el siguiente: las Secretarías de Hacienda y de la Función Pública aprobaron la creación de direcciones adjuntas en el caso de Prevención y Readaptación Social, como personal de apoyo porque no están incluidas ni regularizadas en la estructura organizacional ni mencionadas en el reglamento del Órgano Desconcentrado.

Uno de estos casos es el de Adriana Flores Mijangos, de la que ya hemos hablado en este espacio, quien se ostenta como Directora General Adjunta de Programación, Organización y Presupuesto del organismo en cuestión, y realiza adecuaciones presupuestarias, elabora el anteproyecto de presupuesto, coordina los proyectos de inversión y los estudios de costo-beneficio entre otras importantes funciones.

Lo interesante del caso es que, según el reglamento del Órgano Desconcentrado, estas tareas son responsabilidad de una Dirección de Área.

En la misma tesitura se encuentran otros altos funcionarios que se llenan de gusto al decir que son Directores Generales Adjuntos de X o Y área, sin que existan en el organigrama oficial.

El problema fundamental es que firman pedidos, oficios, autorizaciones, permisos, utilizan recursos financieros, humanos, materiales, etcétera., sin tener facultades ni atribuciones para ello, lo que podría constituir una eventual usurpación de funciones.

¿Cómo pueden estar seguros los proveedores, prestadores de servicios y público en general que están tratando con un funcionario legalmente acreditado y no con uno “patito”?

Eso es parte del desorden administrativo del que le comentamos hace días, que encontró el actual comisionado Monte Alejandro Rubido García en la Comisión Nacional de Seguridad.

Graves problemas tendrán estos funcionarios si se decide limpiar la casa e investigar a fondo qué documentos han firmado sin contar con las facultades legales ni el respaldo que el Reglamento de Prevención y Readaptación Social otorga.

Bueno sería que los órganos fiscalizadores se den una vuelta y revisen a fondo lo que ahí sucede.

****

Muy contentos debieron quedar los banqueros de México luego de su Convención Bancaria en Acapulco, que ya adelantaron que el próximo año su reunión será también en el puerto guerrerense, el cual, según el gobernador Ángel Heladio Aguirre Rivero, ha incrementado su turismo en 100 por ciento.