Opinión

Finanzas públicas en línea, inflación no tanto

 
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Finanzas públicas e inflación son dos de los temas económicos de coyuntura que han acaparado la atención en los primeros meses de 2017 y que seguramente prevalecerán durante el resto del año. Del primero ayer la SHCP dio a conocer su evolución en enero-abril, mientras que en relación con el segundo el gobernador Carstens afirmó que pese a los niveles históricos que ha alcanzado el índice de precios en las últimas semanas, las expectativas están ancladas y la inflación no se encuentra fuera de control. Curioso cambio en las posiciones tradicionales de Hacienda y Banxico, en el que las cifras de finanzas hablan por sí solas y esa Secretaría no tiene que salir a justificarlas, en tanto que el Banco Central se ve obligado a dar explicaciones sobre la elevada inflación.

Acerca de la situación financiera del sector público en el primer cuatrimestre de 2017 el análisis es relativamente sencillo: balances fiscales (primario y requerimientos financieros totales) superavitarios, aún sin considerar el entero del remanente de operación del Banco de México; ingresos presupuestarios al alza tanto por una recuperación de los petroleros (21 por ciento en términos reales a tasa anual), de los tributarios (0.3 por ciento y 3.2 por ciento si se excluye el IEPS a combustibles) y de los no tributarios (23 por ciento y de 7.0 por ciento si no se considera el entero de remanentes de Banxico); y una contracción del gasto neto pagado total (-2.3 por ciento) en el que el incremento del no programable, que incluye adeudos fiscales de años anteriores, costo financiero de la deuda y participaciones a estados y municipios, se compensó con la reducción del gasto programable (-8.0 por ciento real) donde la inversión sigue siendo el rubro con mayor ajuste (-20 por ciento a tasa anual). Evidentemente, los resultados en ingresos y en balances fiscales fueron mucho mejores que los programados para el periodo, dado que en el calendario original no se consideró el remanente del Banxico.

Así, en los primeros cuatro meses las finanzas públicas estuvieron en línea con el proceso de ajuste y los objetivos de consolidación fiscal propuestos para 2017, incluyendo la reducción del saldo histórico de los requerimientos financieros y la contención del crecimiento de la deuda pública. No obstante, habrá presiones presupuestales en los próximos meses. En primer lugar, los gastos en pensiones y en participaciones federales siguen aumentando de manera significativa y consumen una proporción cada vez mayor del gasto público. Segundo, el incremento del precio del petróleo se ha traducido en mayores subsidios a las gasolinas y la perspectiva es que no disminuyan. Tercero, el calendario de ejecución del gasto es manipulable (Hacienda abre y cierra las chequeras a discreción), con lo que podría revertirse su disminución en el segundo semestre del año, sobre todo si se considera que los mayores ajustes en el cuatrimestre se registraron en dependencias que eventualmente tendrán que 'abrir la llave', como Sagarpa (su gasto disminuyó 58 por ciento real en enero-abril), Sedatu (-32 por ciento), SCT (-27 por ciento), Seguridad Nacional (-6.0 por ciento) y Salud (-1.0 por ciento). Además, para 2018 se sumará que previsiblemente Banxico no tendrá remanentes de operación, por la revaluación o devaluación marginal del tipo de cambio, y que habrá importantes presiones al gasto por el año electoral.

Por el lado de la inflación, que alcanzó 6.2 por ciento en la primera quincena de mayo y fue la más elevada desde 2009, como señala Banxico hay elementos que apuntan a su control, pero el panorama no está exento de riesgos. Si bien las finanzas públicas (si siguen como van) y la estabilidad cambiaria (TLCAN de por medio) contribuirían a ese objetivo, habrá presiones por el subsidio-precios de las gasolinas, los precios agropecuarios y el incremento del consumo que sigue sólido, en tanto que la producción se desacelera. A ver si el gobernador cumple su objetivo de dejar la inflación con tendencia a la baja y no pasa lo mismo que cuando dejó Hacienda: déficit y deuda pública al alza.

El autor es socio de GEA Grupo de Economistas y Asociados.

Twitter: @ruizfunes

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