Opinión

Finanzas personales, angustia y oportunidad

 
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Facciones. Desesperación. Rostros. Preocupación. (Reuters)

Llamaron mi atención los mensajes de varios millennials manifestando desconcierto y una preocupación cercana a la angustia por el triunfo de Trump. Es una generación que ha venido recibiendo malas noticias en el ámbito económico y hoy le toca soportar el sentimiento de desesperanza que inunda al mundo por las elecciones en Estados Unidos.

Aunque no es consuelo; también los baby boomers y la generación X han sufrido los embates de las crisis que desde hace 40 años suelen azotar con recurrencia.

Simplemente, démonos cuenta que el valor del dólar subió de 12.50 pesos de 1976 a 20 mil pesos de ahora (agregando los tres ceros retirados en 1993). En cada proceso fueron dañadas las expectativas de las finanzas personales.

En el marco de la toma de decisiones patrimoniales es imposible modificar el entorno económico que nos tocó vivir y en lugar de quejarnos habrán de buscar oportunidades.

En efecto, debemos preocuparnos por los recientes acontecimientos, pero desde el origen de la palabra 'pre-ocuparse'; es decir, ejecutar acciones en forma anticipada, previendo.

Por ejemplo, si se tenía pensado comprar artículos o servicios que son afectados por el valor del dólar podría ser una excelente adquisición; en muchas ocasiones el proveedor es lento en trasladar el alza porque son inventarios. Todo lo cotizado en pesos es susceptible de rezago en el ajuste.

Este mismo criterio puede tomarse con un enfoque de inversión, como son los bienes raíces y adquirir una propiedad a sabiendas de que en cuestión de días estará a un precio mayor con la posibilidad de obtener un rendimiento alto.

En el caso del mercado bursátil, éste ha bajado de manera importante; sin embargo, algunos títulos en particular elevaron su valor, lo cual significa que hubo ganadores en medio de la crisis.

Consideremos que a consecuencia de la especulación, en todas las caídas bursátiles baja el precio de las acciones con fundamentales sólidos de largo plazo.

Podría ser un buen momento para comprar barato y luego realizar la ganancia cuando el mercado se recupere. Siempre hay oportunidades.

Es más, ante el aumento en las tasas de interés existe una gran probabilidad de que el rendimiento esté por arriba de la inflación, beneficiando a los ahorradores.

Recordemos, 'experiencia' no es lo que nos pasa, sino lo que hacemos y aprendemos con nuestra realidad.

Es tiempo de ser creativos, desarrollar talentos, ser analíticos y sacarle ventaja a la incertidumbre.

Twitter: @finanzasparami

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