Opinión

Fina bisutería

 
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López Obrador

A Gil siempre le ha gustado la bisutería, esa joyería de poco precio que brilla sin valor. A veces los periódicos abundan en esas pequeñas piezas y Gamés las acumula. Antes de que otra cosa suceda, Gilga declara su desamparo. El Papa Bergoglio vendrá a México en febrero y desde este momento empiezan ya los gritos y los sombrerazos: dieciséis actos encabezará su Santidad, trece homilías, discursos en seis ciudades, recepción en Palacio Nacional, encuentro de personalidades en el Auditorio Nacional, una visita al hospital pediátrico Federico Gómez.

Dirán la misa los católicos, pero Gil no tragará el pinole del Papa moderno, su Santidad humilde, el Sumo Pontífice que modernizará a la Iglesia. Gil come curas, a la Iglesia católica no la modernizará ni Dios nuestro señor. Véanlos ustedes bien, lectora y lector, esos cuervos, cantidades indescriptibles de miserables que viven de los diezmos.

Simbolizan el retraso, el fin de la ilustración. Pobre Gamés, faltan más de dos meses para que el Papa Bergoglio pise tierras mexicanas y ya ocupa un lugar de lujo en la televisión, en los periódicos.

Gil y quienes piensen como él tendrán que comprar tapones para las orejas, antifaces contra la migraña, en fon. Gamés no quiere ver al Sumo Pontífice, la verdad sea dicha (muletilla pagada por Liópez y Morena), Gamés odia a los papas.

VOLATILIDAD
Su periódico EL FINANCIERO dio la noticia en primera plana: el peso sufrirá presiones muy severas en los mercados internacionales; es decir, sufrirá pérdidas ante el dólar; es decir, el peso, señoras y señores, se devalúa.

No sería raro que un dólar terminara el año muy cerca de los veinte pesos. ¿Cómo ven a Gil escribiendo como si fuera Enrique Quintana en sus “Coordenadas”?

Por si fuera poco, la mezcla mexicana que Gilga llama no sin razón postróleo acumula una séptima caída consecutiva: 27.63 el barril. Como lo oyen, esa cifra se acerca, informa EL FINANCIERO, al 26.23, precio de hace once años.

Nada más faltaba que la vacilada de Gilga se hiciera verdad y el barril de la mezcla mexicana terminará a 17.65 y el dólar a 27.63. Un lamento desgarrador se escuchó en el amplísimo estudio: ¡Ay, mis hijoos petroleros!

MALAGRA
Gil lo leyó en su periódico Milenio. Oscar González, integrante de la Coordinadora Política Nacional del Partido del Trabajo le llamó mal agradecido a Liópez. “En conferencia de prensa, el ex diputado aseguró que cuando el dos veces candidato presidencial necesitó del PT, el partido sí lo apoyó con todo, y ahora, ante la embestida para quitarnos el registro no dijo ni hizo nada.” ¿Qué quería el señor González, una defensa de Liópez? ¿Está usted soñando, amigo? Antes le arranca usted una palabra al Caballito de Tolsá que las gracias a Liópez (nueva versión aseada de un viejo dicho). Con Liópez no hay tu tía. Se les llama malagras: malagradecidos.

SALARIO MÍNIMO AL DOBLE
Mientras el señor González desgarraba sus vestiduras, Liópez en Tlaxcala afirmó sin miedo a la equivocación que el salario mínimo “debe estar al doble del que tenemos actualmente (…) se puede lograr si se reducen los sueldos de los altos funcionarios, si se bajan los sueldos de los de arriba alcanza para subir los de abajo”.

Ah, Liópez, inteligente y profundo, serio y consistente. Es que de veras, c’est inutile. De paso añadió: “Concedamos que Peña debió renunciar desde el principio y no lo hizo. Luego, con lo de Ayotzinapa, Tlatlaya, la fuga del Chapo, debió dimitir su gabinete de seguridad”. Gil se llevó los dedos índice y pulgar al nacimiento de la nariz y meditó: en lo que toca al gabinete de seguridad, como diría Juan de Mairena: la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.

REGLAMENTO
El nuevo Reglamento de Tránsito ha entrado en vigor a partir de este momento. Gamés revisó las nuevas señales e intentó sin éxito memorizarlas. Algunas de ellas le han creado a Gil un problema muy serio: “incorporación lateral oblicua”. ¿Qué quiere decir?: sepa la bola.

“Reducción o ampliación simétrica”, sabe Dios, un día los cielos se abrirán y todo se aclarará.

Gamés ha notado que faltan algunas señales importantes y pide a la Secretaría de Movilidad del DF que se incorporen a la brevedad. Aquí algunas: “Senadores jugueteando”, y en una señal se ven unos hombrecitos jugando al burro saltado, o como se llame. Otra: “Precandidatos independientes pensando”, y se ve a unos hombrecitos y a unas mujercitas con un matamoscas en las manitas. Otra más: “Volatilidad”, la imagen muestra un peso por los aires convertido en mil pedazos. Que la boca se la haga chicharrón a Gilga.

Gamés declara enfático que se acerca la hora deseada, la hora magnífica en la cual estallarán las vacaciones. En sus marcas, listos…

La máxima de Einstein espetó en el ático de las frases célebres: “Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez, la elegancia déjasela al sastre”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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