Opinión

¿Fin de la luna de miel Mancera-Peña?

La negativa del PRI y del PAN de aprobar la reforma política para el Distrito Federal representa un golpe para el PRD, sin duda, pero una gran oportunidad para que el partido del sol azteca retome su papel de oposición.

Como sabe, la discusión de una reforma política para el DF lleva años; pero ha sido el actual jefe de Gobierno de la capital, Miguel Ángel Mancera, el que la adoptó como bandera de su administración.

Y desde luego, también ha sido la bandera del PRD.

Pero en los dos años de la administración peñista, el PRD se ha sumado a las iniciativas presidenciales a través del Pacto por México, la mayoría a favor, con la condición de que se aprobara la reforma política para el DF.

Los meses han pasado y por una u otra razón el tema no avanza; generalmente se coloca en los pendientes y cuando estaba a punto de aprobarse en el Senado, diferencias internas que fueron el pretexto que necesitaba el PAN para oponerse, lo dejaron para después.

Ese después pueden ser semanas, meses o años, dependiendo de la fuerza para negociar de los perredistas y del jefe de Gobierno, tan alicaído recientemente.

Lo cierto es que la negativa de la oposición en la capital a la reforma política del DF, le ha dado al PRD y al propio Mancera la posibilidad de tomar como bandera electoral la concreción del documento aunque ello implique que termine la luna de miel con el gobierno federal.

Y no sería raro, sobre todo pensando en los escenarios electorales del próximo año, en los que el PRD ve amenazada su hegemonía no por el PAN o el PRI, sino por el partido de Andrés Manuel López Obrador que ha acusado al perredismo de ser comparsa del gobierno peñista.

¿Se atreverán Mancera y el PRD a exigir el cumplimiento del pacto?

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¿Alguien conoce por ahí un borrador de la eventual Constitución Política del DF o siquiera un documento de trabajo?

¿No? ¿A poco la Asamblea Constituyente, la encargada de redactar la Constitución, comenzará de cero los trabajos?

Pues si es así, lo más seguro es que los cambios al estatus político y administrativo del Distrito Federal se vean, si en el Senado no se empantana más la discusión, por allá de 2018.

Al fin que, ¿cuál es la prisa?

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El borracha… perdón, el accidente del delegado de Iztapalapa, Jesús Valencia, es uno de esos eventos que más irritan a la población porque no habrá sanción para el funcionario.

Imagínese que usted, ciudadano sin fuero, hubiera sufrido el mismo percance en una camioneta común, sin blindaje.

Tendría que pagar los daños provocados al pavimento, a la guarnición, a los postes –si los arañó– y al pasto del camellón.

Además del arrastre de la grúa y el piso en el 'corralón'.

Y si también usted salía de un “brindis’’, como el delegado, nomás por oler a alcohol merecería amanecer en el Torito y pagar la multa correspondiente, sin contar las “propinas pa´ los chescos’’.

Perooooo, como se trató del delegado –el mandamás de la delegación más pobre del Distrito Federal, que vive en una de las colonias más ricas de la ciudad–, aquí no pasa nada.

Ni hablar.

Twitter: @adriantrejo