Opinión

Fin a la sequía
de goles en Bolsa

La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) volvió a abrirse para los emisores de capital, en particular del sector de bienes raíces como las Fibras, después de que en los primeros cinco meses del año no hubo una sola oferta pública.

La oferta pública primaria global de Fibra Prologis el 4 de junio, por ocho mil 11 millones de pesos, marcó el reestreno de las colocaciones de instrumentos del mercado de capitales.

Una semana después, el 11 de junio, Fibra Uno realizó su tercer follow on (oferta subsecuente), esta vez por un monto de 32 mil 816 millones de pesos, lo que la convierte en la mayor colocación de este emisor cuyo portafolio inmobiliario es el más grande del mercado de Fibras.

Ambas fueron las primeras colocaciones en México, e incluso en América Latina, en lo que va de 2014.

En términos futbolísticos, es como poner fin a una prolongada sequía de goles.

Como se recuerda, 2013 fue el año en el que hubo más ofertas públicas en la BMV.

Alsea realiza hoy una oferta subsecuente de acciones por un monto de unos siete mil 400 millones de pesos, recursos que tiene planeado utilizar para el prepago de la deuda contraída para fondear la compra de Vips.

La última oferta inicial que se había registrado de una Fibra es la de Danhos, en octubre de 2013.

Y la última colocación accionaria de una emisora debutante en la BMV fue la de Lala, también en octubre.

De las dos ofertas públicas que se han llevado a cabo en este mes y año, la que abrió el apetito del mercado fue la de Fibra Uno. Es la segunda oferta más grande en la historia de la BMV, después de la de Santander México en septiembre de 2012.

Además, es la transacción más grande de real estate que se ha realizado en América Latina. La operación generó una sobredemanda de alrededor de cuatro veces la oferta.

En México se colocó la tercera parte de la oferta, y lo demás en el extranjero. La demanda del público inversionista, nacional y extranjero, refleja el interés del mercado en el sector de real estate.

Fibra Uno es la emisora número 11 de la BMV por valor de capitalización, sólo por detrás de compañías icónicas listadas en el mercado.

Es también la número siete en términos de bursatilidad, pues es una empresa muy líquida.

Fibra Uno inauguró el mercado de Fibras en la BMV en marzo de 2011 y con ello abrió un nuevo vehículo para el financiamiento de bienes raíces. En tres años y tres meses su valor ha tenido una apreciación de 132 por ciento, y de 156 por ciento con dividendos.

De acuerdo con André El-Mann, director general de Fibra Uno, los intermediarios colocadores vieron el apetito de los inversionistas. “Decidimos salir al mercado, en vez de deprimirnos por el bajo crecimiento de la economía mexicana”.

Así como en 2011 Fibra Uno abrió el camino para que otras Fibras llegaran a la BMV, en 2014 reabrió el mercado para que otras empresas como Alsea levantaran capital.

Twitter: @VictorPiz

Correo: vpiz@elfinanciero.com.mx