Opinión

Fiebre verde con Grey

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Drogas.

Mientras México pone los muertos, en Colorado se la pasan en la luna de Valencia. La noticia mexicana más interesante de los últimos días se dio a conocer en Estados Unidos, más precisamente en Colorado, y Gil la leyó en su periódico Reforma, repantigado en el mullido sillón de su amplísimo estudio. Un año después de la legalización de la mariguana para uso recreativo, Colorado vive “la fiebre verde”, escribe el corresponsal Rafael Mathus desde Nueva York. En 2014 la droga generó ventas por unos 700 millones de dólares e ingresos tributarios por 63 millones, de acuerdo a las cifras oficiales.

Mientras en México las cárceles se llenan de jóvenes arrestados por un puñado de mariguana, o puestos en libertad después de extorsiones enloquecidas, mientras las bandas criminales se enfrentan a tiros, secuestran, siembran el terror por donde pasan y trafican hierba por caminos sin ley, en Colorado se espera que este año el negocio llegue a los mil millones de dólares. ¿Cómo la ven? Sin albur.

“La gente que fumaba antes lo sigue haciendo, y la que no, sigue sin fumar”, dijo en Davos el gobernador de Colorado, John Hickenlooper, quien rechaza la legalización. La industria ha generado 16 mil empleos y licencias para trabajar en la venta de la planta.

Gil copia para los diputados de todos los partidos políticos mexicanos este breve informe: “Durante el primer año, la legalización no ha sembrado el caos en Colorado. El crimen continuó bajando, los arrestos por mariguana se desplomaron y hubo una leve caída en el número de muertes por accidentes de tránsito. Sólo el 12 por ciento de los citatorios por infracciones de tránsito involucró a la mariguana”.

Señores diputados y señoras diputadas: métanse un churro, en una de ésas mejoran su trabajo legislativo. Gamés propone un Congreso de pachecos. Claro, se prohibirá fumar en el salón de Plenos del mismo modo en que se prohíbe fumar cigarrillo. Pero en los espacios abiertos, el diputado que así lo desee podrá meterse un gallo, o un chuby completo. Jálele con fuerza, compañero diputado. Cof, cof. Está bien, los senadores también podrán legislar en la pacheca. Legisladores: zacatito pal conejo.

Más sombras de Grey

A Gil ya lo tienen hasta el copete con las sombras de Grey. La lectora y el lector lo saben, Cincuenta sombras de Grey es una novela erótica (es un decir) de la escritora británica E. L. James que cuenta las relaciones de una joven graduada en la universidad, Anastasia Steele, y un joven magnate, Christian Grey (ya quedamos: hagan de cuenta Gil Gamés). Dicen quienes la han leído, Gilga no piensa estragar su paladar, que el libro ofrece escenas explícitas de sexo con elementos de bondage y sadomasoquismo.

Como si cincuenta sombras no fueran suficientes, a las primeras penumbras le siguen dos tantos más para formar una trilogía: Cincuenta sombras más oscuras y Cincuenta sombras liberadas, es decir, lo que tenemos son ciento cincuenta sombras. La serie ha vendido 100 millones de ejemplares en 52 idiomas. Que les aproveche y se pongan muy eróticos y muy eróticas, o como se diga.

No somos nada, ni un poco de El amante de Lady Chatterley de D. H. Lawrence, ni unas migajas de Trópico de cáncer de Henry Miller, ni siquiera unos pedazos de la Anaïs Nin de Delta de Venus, ni pizca de El amante de Marguerite Duras. Puro fast food para el alma.

Estreno

En México, Cincuenta sombras de Grey vendió 435 mil boletos en preventa, según informó El Universal. Jamie Dorman y Dakota Johnson actúan la infame trama del seductor empresario que somete a Anastasia. Dirigida por Sam Taylor Johnson, el filme (así se escribe película en esnobés) fue recibido así por la crítica, anjá: “Aunque tiene sus encantos, incluidos los actores agradables y bien adaptados, estos placeres tienen poco que ver con los encuentros sexuales con temática sadomasoquista que permitieron que la trilogía novelística se convirtiera en un éxito mundial. En el estreno mexicano cuentan que las muchachas le gritaron a Dorman: ¡Chiquito, bebé, estás como quieres, bombón! Si Gil no fuera tan pero tan parecido a Dorman, esos gritos le parecerían de mal gusto. Anjá, ríanse.

O sea: sí se venden libros en México y el público sí va al cine, nada más que, con la pena, ese público lee y ve basura.

La frase de Marilyn Monroe espetó dentro del ático: “El sexo forma parte de la naturaleza. Y yo me llevo de maravilla con la naturaleza”.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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