Opinión

Fiebre navideña de compras


 
 
 
 
De acuerdo a los resultados de una encuesta que llevó a cabo el prestigiado centro de investigaciones PEW –publicada hace algunos días-, el 92 por ciento de las personas que viven en EU celebra la Navidad. De este 92 por ciento, 51 por ciento la celebra por motivos religiosos, 32 por ciento por motivos culturales y 9 por ciento por “otros motivos”. Si bien solo 16 por ciento de los que celebran Navidad en EU contestó que cantarán villancicos, 54 por ciento asintió a la pregunta sobre si asistirían a servicios religiosos, lo más curioso es que los porcentajes más altos se los llevaron las preguntas relacionadas con compras. En este sentido, 79 por ciento de los encuestados que dijo que celebra Navidad contestó que sí comprarán un árbol de Navidad y más importante aún, 86 por ciento dijo que comprarán regalos para amigos y familiares. ¿Cuáles serían estas respuestas en México?
 
Estoy seguro que hoy varios periódicos, revistas y medios digitales publicarán resultados de encuestas similares a la que comenté al principio de esta columna, pero aplicada en México. Es por ello que en este espacio quisiera comentarles algunos datos que creo que pueden ser de su interés, pero a partir de estadísticas oficiales, sobre el comportamiento de los consumidores y las empresas en México durante estas fiestas decembrinas, particularmente en Navidad. Desgraciadamente no existen muchas estadísticas de este carácter que pueden ser utilizadas debido a que muchos de los datos que podrían llegarse a utilizar se publican con frecuencia trimestral o anual, lo que hace que cualquier posible “hallazgo” no tenga el soporte estadístico adecuado para poder hacer alguna inferencia. No obstante lo anterior, encontré algunas que pueden ser de su interés. Lo que es claro es que las compras se llevan el trofeo.
 
Utilizando series de datos del INEGI, con frecuencia mensual de 2001 a la fecha (sin ajuste estacional y en términos reales) les comento tres resultados: (1) Por el lado de las empresas, la producción automotriz –como una de las ramas más dinámicas de la manufactura, sobre todo en los últimos años-, se cae en promedio casi 25 por ciento en diciembre, con respecto a noviembre, cuando el crecimiento promedio mensual es de 2.1 por ciento; en contraste y pasando al lado de los consumidores, (2) la venta de automóviles en diciembre observa un incremento mensual de poco más de 40 por ciento, cuando mensualmente se incrementan 1.2 por ciento; y (3) las ventas al menudeo a nivel nacional se incrementan 25.2 por ciento en diciembre, significativamente más que el 0.7 por ciento mensual promedio. En este sentido, dentro de las 37 ciudades en las que el INEGI lleva a cabo la encuesta de establecimientos comerciales, es en Villahermosa, Tabasco, en donde las ventas al por menor se incrementan más, con un aumento mensual de 51.4 por ciento en diciembre, con respecto a casi 2 por ciento promedio mensual. Por el otro lado, la ciudad de Tijuana, Baja California, observa el incremento decembrino mensual más bajo, de solo 16.5 por ciento, con respecto a 0.7 por ciento mensual promedio.
 
Lo que queda claro tanto en las encuestas de opinión, como en los datos duros de compras, tanto en EU como en México, es que la época navideña significa una fiebre de compras. Es importante recordar que aunque hay una fuerte correlación del pago del aguinaldo y las compras decembrinas en México, en EU no existe la figura de aguinaldo o bono navideño y la estacionalidad de compras en diciembre también es muy fuerte.
 
La semana pasada el Banco de la Reserva Federal en EU (Fed) decidió anunciar el inicio de la disminución del estímulo monetario mensual (tapering) de 85 mil millones de dólares a 75 mil millones de dólares. Como comenté en este espacio la semana pasada, personalmente pensé que la Junta de Gobierno del Fed iba a llevar a cabo este anuncio hasta inicios de 2014. No obstante lo anterior, creo que esta falta de precisión en mi pronóstico no modifica el mensaje que quise transmitir: que la forma en como el Fed lleve a cabo el tapering será el tema central de los mercados en 2014.
 
Aprovecho este espacio para enviar a los lectores y editores de El Financiero, así como a familiares y amigos una muy feliz Navidad. En particular, quiero enviarles un saludo de paz y fraternidad, para que no importando su estado de ánimo, de salud o sus creencias religiosas, logren decidir ser felices en esta época y siempre.