Opinión

Joven de 15 años fertiliza con su orina

 
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Universo Pyme.

Para cuando inicie la lectura de esta columna, estudiantes del Tecnológico de Los Reyes en Michoacán iniciarán un proceso que tiende a fomentar proyectos emprendedores que han surgido al amparo del fomento que las autoridades han hecho entre la población estudiantil.

Teóricamente habrán de distinguirse 32 modelos de negocios con viabilidad de hacerse una realidad. A los muchachos se habrán de aplicar dos modelos de fomento a sus inquietudes emprendedoras para impulsar la creación de empresas o haber sembrado las metodologías necesarias para cuando los muchachos lleguen al momento de iniciar su idea de negocio sepan cómo hacerlo.

No será fácil que todos los proyectos concreten una empresa, ciertamente, pero siempre se debe estar abierto a reconocer 'garbanzos de a libra' que indudablemente llegan a presentarse y eventualmente a concretarse.

Como el caso de otro muchacho (quien no vive en Michoacán pero que ha provocado mucha expectación), Víctor Reynoso Martínez, quien a sus 15 años (ha pasado al tercer semestre de la preparatoria) ya tiene una patente en trámite de un producto que ha dado resultado en cultivos específicos como el del frijol, el haba y el tomate.

Estos cultivos han incrementado productividad luego de ser sometidos a una fertilización con el producto de este muchacho.

Esto parece no tener 'chiste alguno' si se pasa por alto que este muchacho ha obtenido un fertilizante derivado de la orina de los seres humanos.

Su producto, pastillas fertiorín ha sido conseguido luego de un año y medio de investigación y el apoyo de una escuela, la Jean Peaget que ha facilitado sus laboratorios para elaborar los procesos de investigación amen de la beca que al 50 por ciento se le ha concedido en sus estudios.

Este muchacho ya consiguió el producto y lo ha probado en su eficiencia. Tiene 'módulos' (pastillas) grandes para árboles o plantas grandes y pastillas chicas para plantas pequeñas. Se siembran cerca de la raíz de la planta y durante meses no tiene que volverse a preocupar del proceso.

La orina ha sido utilizada desde hace milenios como fertilizante pero no es fácil controlar este elemento porque aplicada de manera directa a las plantas o cultivos es muy factible que a la que se quiere beneficiar con el proceso de fertilización, acabe quemada.

Este muchacho, a partir de ensayo y error, consiguió 'módulos' con los componentes necesarios para producir beneficios y no perjudicar a la planta o cultivo por el exceso de elementos químicos que le puedan hacer daño.

Este muchacho ha contado con el apoyo invaluable de sus padres, ambos químicos, que han facilitado asesoría cuando llegan los momentos definitorios en los procesos de investigación.

Probados en cultivos, se ha demostrado que las plantas crecen con mayor rapidez y se obtiene de ellas mejores resultados en su productividad.

Este muchacho busca ahora apoyos para poder adquirir la máquina que facilite la producción de las pastillas o bien un inversionista que decida hacerse socio de esta naciente empresa.

Para equipar su proceso productivo requiere de dos máquinas de 35 mil pesos cada una y para montar finalmente la empresa el esperado de inversión es de 200 mil pesos.

Víctor ya vende sus pastillas y ha establecido una red de amigos que aportan la materia prima para elaborar las pastillas. En un principio puso a toda su familia a tomar agua 'como locos'. Un litro de orina es suficiente para obtener 24 pastillas del fertilizante, suficiente para atender las necesidades de la planta durante seis a ocho meses. El precio de un kilogramo de fertilizante es de 60 pesos.

Como se puede apreciar, nunca sabe en dónde está el talento hasta que se descubren los sueños emprendedores de los chavos. Ya le informaremos de los 32 proyectos empresariales de los muchachos en Michoacán (Tecnológico Los Reyes) que ha sido posible gracias a apoyos del Inadem.

Twitter: @ETORREBLANCAJ

Correo: direccion@universopyme.com.mx

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