Opinión

Fernando, el empresario que todo México debe ver

Transcurren años enteros para que los mexicanos atestigüemos el despunte de empresarios que evolucionan sus medianas empresas y las convierten en grandes. De hecho en muchos casos dudamos: ¿será –nos preguntamos– que este empresario efectivamente forjó su empresa sin apoyo del gobierno y sin herencias? Luego de algún esfuerzo, la sociedad cae en cuenta de que a pesar de todo, sí es posible tener en México empresas de primera línea, creadas con la imaginación, el esfuerzo y el tesón de individuos que derrochan autenticidad. Pues bien, llega un nuevo caso al escenario nacional: Fernando Gutiérrez, creador de la firma de construcción GA&A.

GA&A es una firma de ensueño; una que todo mundo debe mirar en este momento de su evolución. Es la única empresa que he escuchado fue creada para transformar el proceso de construcción y edificación en uno 100 por ciento ético. Ése es un mérito incuestionable de esta firma, que se enfrentó al fango común de la corrupción en el que están enlodados la mayoría de los empresarios constructores del país.

GA&A fue fundada hace alrededor de 28 años, cuando este arquitecto miró el enfermo proceso de la construcción. La corrupción estaba en toda la cadena. Él la eliminó, definiendo estándares de transparencia y rendición de cuentas que hizo 100 por ciento visibles a sus clientes.

¿Resultado? Las empresas globales que durante las últimas décadas han requerido que alguien les construya su edificio corporativo, han optado por esta firma, que puede mostrar en tiempo real, a cada momento, el avance transparente de costos y la evolución viva del proyecto. Esta empresa gana concursos con la bandera de la ética.

Todos sus albañiles tienen IMSS. En sus construcciones hay clases de primaria y secundaria. Entre sus proyectos icónicos se encuentra el corporativo de Cinépolis en Morelia, o la renovación del Museo Amparo de Puebla. Actualmente desarrolla el exitosísimo Miyana, en la zona adyacente a Polanco, en la capital.

GA&A vive ahora su más significativa evolución. Conformó un consejo de administración; no tiene deuda y tiene más de 33 proyectos concurrentes que gestionan sus más de 240 asociados, plantilla que crece a más de cuatro mil 500 colaboradores cuando se suman los subcontratistas que convoca para cada obra. La firma prevé insertarse en la Bolsa Mexicana de Valores en tres años, por el solo gusto de terminar de institucionalizarse y adoptar estándares de primer nivel. Asimismo, prepara una serie de iniciativas de mercadotecnia que pondrán su marca en la cima de su industria gracias a sus estándares de operación.

Fernando se puede convertir en el constructor más admirado del país. En su mente hay claridad: no a la corrupción en la construcción. Sí a la ética. Notorio.

Twitter: @SOYCarlosMota