Instrucciones para "leer" el 68
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Instrucciones para "leer" el 68

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Instrucciones para "leer" el 68

02/11/2018

1ª. Dejar pasar, como lo hago yo ahora, el 2 de octubre, y así soslayar el riesgo del “Mucho ruido y pocas nueces”.

2ª. No se limite usted a una sola fecha, la referida del 2 de octubre, ni siquiera a un solo año, el de I968, sino ocúpese a la entera década de los sesenta. “Edad de plata”, en opinión de José Emilio Pacheco.

3ª. Repárese en el estamento intelectual. Porque para los 60’s, ya había desplazado, en el imaginario social, a las clases dilectas de la Revolución y de la Post Revolución: campesinos, obreros, sectores populares. Y porque sus creadores y pensadores, habían protagonizado una Revuelta Cultural.

4ª. Síganse dos pistas. La de la Cultura y la de la Política.

5ª. Respecto a la cultura, no se contente con el lujo literario de tres generaciones, y el entronque de una de sus luminarias con el boom¡ de la Nueva Novela Latinoamericana. Las generaciones de Medio Siglo, la de Difusión Cultural y/o de Casa del Lago, y la de La Onda. Luminaria: Carlos Fuentes.

6ª. Anote, principalmente, en la generación de Medio Siglo, al citado Fuentes, a Sergio Pitol y a Rosario Castellanos. En la de Difusión Cultural y/o Casa del Lago, a Juan García Ponce y Salvador Elizondo. En la de La Onda, a Gustavo Sainz y José Agustín.

7ª. Interrelacione y de su peso específico a las otras artes inmiscuidas en la Revuelta, de modo señalado: la escénica del Teatro Experimental Universitario; la plástica de La Ruptura; la cinematográfica de Nuevo Cine, grupo y revista. En cuanto al pensamiento crítico, téngase presente el actuar, ahora individual, del que fuera grupo Hiperión, y la influencia de revistas como Mexicana de Literatura y El Espectador.

8ª. Para la política, tómese nota de la frustrada reforma del PRI en 1965, y el golpe, un año después, a la UNAM, personal venganza del presidente Díaz Ordaz contra el Rector, el cardiólogo y humanista Ignacio Chávez.

9ª. Marine la frustrada reforma de 1965, con la previa creación, en 1959, del Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales del PRI, encabezado por Leopoldo Zea, filósofo, ex Hiperión.

10ª. Bajo la luz del ascenso del estamento intelectual, del IEPES, y aún de la incorporación al periódico Excélsior de una planta de distinguidos académicos, interprétese el papel en el Movimiento Estudiantil de Emilio Uranga, José Revueltas, Octavio Paz, Elena Garro, Elí de Gortari y Heberto Castillo entre otros.

11ª. Téngase a la Olimpiada Cultural no como mera ocurrencia, sino coronamiento de la Revuelta Cultural precedente.

12ª. Y, al Movimiento Estudiantil, y a los Juegos Olímpicos, no como parte aguas nacionales (no pasaron, o poco, de la Ciudad de México), sino como río revuelto.

13ª. Léase: versión local de la “contestación” de Occidente a los poderes todos (de pareja, políticos, familiares, laborales, fabriles, escolares), apuesta por la revolución de la Vida. Pasarela (o Alfombra Roja si usted quiere llamarla así), por vez primera transmitida vía satélite y a todo color. Oportunidad de elevar la voz con resonancia planetaria. Momento de marxismos acedos. Escenario del combate entre los dos Méxicos, el Moderno a medias y el infra desarrollado que le sigue los pasos. Ring de la lucha a muerte de los “suspirantes” a suceder, en 1970, a Díaz Ordaz.

13ª. Fatigue las páginas de La noche de Tlatelolco, de Elena Poniatowska como lo que realmente es, formidable pieza periodística, reportaje coral, y no escritura sagrada.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.