Opinión

Femsa, Sanborns y las farmacias


 
Hay una doble lectura del momento que está viviendo la industria de las farmacias. Por un lado, la dinámica competitiva apunta a que se avecina una acumulación de jugadores poderosos, con los ejemplos más recientes siendo Farmacias Guadalajara -que experimenta una llegada interesante a la ciudad de México-; y Femsa, que ayer anunció la adquisición de una segunda empresa del sector, la sinaloense denominada 'FM Moderna' (sin olvidar a Casa Saba, que arrancó este proceso hace 3 años al comprar Farmacias Benavides).
 
Pero otra visión nos habla de algo más que sólo una aglomeración. Esta euforia por querer sofisticar al sector refleja una oportunidad clara, con ventana de tiempo efímera, para inundar al país de una fórmula de comercio al detalle urbana, en la que lo mismo te venden un Tafil que unos cacahuates japoneses. De pasada, te insistirán que requieres una crema con factor de protección solar 30 para que no te dé cáncer de piel. La fórmula ya la conocemos: no es otra cosa sino replicar el modelo de Walgreens, Duane Reade o CVS que tanto éxito tuvo en Estados Unidos. Únicamente Sanborns llevó la batuta al respecto en México durante años, con un modelo de negocio sumamente peculiar que, además de medicamentos, también incluía la venta de calcetines, naipes y regalos para caballero.
 
Pero el tema de fondo es que se están cruzando, a una velocidad inusitada, claras líneas de convergencia entre lo que serán las farmacias en México y el comercio al detalle típico. En pocas palabras: prepárense para la guerra. Esto es la búsqueda del margen más pequeño en cualquier resquicio que el cliente deje abierto. Al final sólo podrás diferenciar un City Market y un Superama de una Farmacia San Pablo o Guadalajara porque en los primeros venden vino y en las segundas Clarityne. Eso sí, en todos habrá yogur Alpura o galletas Quaker.
 
José Antonio El Diablo Fernández Carbajal me dijo en enero que buscaría que Femsa siguiera entrando en negocios 'adyacentes' a los suyos. Cash, tiene. Claramente las farmacias están fungiendo como ese negocio adyacente para la poderosa base con la que ya cuenta con Oxxo.
 
Y lo mejor de todo será para el consumidor final: opciones, ¡vaya que tendremos!.
 
Twitter: @SOYCarlosMota