Opinión

Favorable entorno cambiario, pero no exento de riesgos

 
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edificio de la fed

En las últimas semanas ha predominado un mayor apetito por el riesgo en los mercados financieros internacionales. En este contexto, las monedas emergentes han conseguido recuperar parte del camino desandado frente al dólar, en un ambiente de menor volatilidad. No obstante, las perspectivas para el mediano plazo no lucen exentas de riesgos y hay importantes consideraciones para el peso mexicano.

El citado mejor entorno financiero internacional ha sido promovido en buena medida por el énfasis en un tono más acomodaticio por parte de la Fed y la recuperación en los precios de las materias primas a nivel global. Eso ha llevado a una revaloración casi generalizada en la paridad de las monedas emergentes frente al dólar.

Destacan los casos del rand sudafricano, el peso colombiano y el ringgit malayo con revaloraciones de 7.0, 3.5 y 3.3 por ciento, respectivamente. En tanto, del otro lado del espectro encontramos al peso mexicano, el peso filipino y el zlotsy polaco con retrocesos de marginales a significativos: 0.2, 0.9 y 2.5 por ciento, en el mismo orden.

En tal contexto, el peso ha mostrado cierta estabilidad que ha contrastado con la recuperación de la mayoría de las monedas emergentes. Hay bastantes elementos en juego para explicar lo anterior, los cuales podrían ir desde los crecientes riesgos de un menor desempeño industrial en Estados Unidos hasta una mayor cautela frente a los riesgos latentes tanto a nivel global como local. Lo anterior, mezclado con la cualidad de moneda de cobertura, podría explicar la cautela que ha mostrado el peso en las últimas semanas.

Entre los riesgos latentes arriba citados, yo subrayaría el riesgo vigente de salida de Reino Unido (y Grecia) de la Zona Euro, las elecciones en Estados Unidos y el riesgo latente relacionado con la posibilidad de una recesión global (promovida por la desaceleración del mundo desarrollado y el ajuste estructural y cíclico en China).

Así, creo que la cotización del peso frente al dólar podría continuar fluctuando en el corto plazo (de cero a tres meses) alrededor de niveles de 17.4 (antes 17.8). No obstante, el contexto global podría hacer difícil el permanecer en dicho nivel y por lo tanto considero que podría retomar cierta tendencia de debilidad moderada. En específico, espero que en un horizonte de mediano plazo (de seis a doce meses) la cotización tenga como referencia central los 18 pesos por dólar (anteriormente proyectado en 18.1). Así, el nuevo nivel esperado para el cierre de este año estaría más centrado en 17.9 desde 18.1 anterior. Más allá de las referencias numéricas, haría más hincapié en las trayectorias sugeridas.

El autor es subdirector de estudios macroeconómicos y de mercados en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.

Twitter: @joelvirgen

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