Opinión

Fausto Vallejo miente

En Michoacán muchos saben que el gobernador Fausto Vallejo Figueroa miente. Por pudor o por vergüenza debería dejar su cargo. Hoy tiene la oportunidad de una salida ‘decorosa’.

En el gobierno federal también saben que miente y no lo quieren de regreso, como tampoco lo querían de vuelta cuando se ausentó varios meses para someterse a un trasplante de hígado en Estados Unidos. ‘Regresó por su güevos, a pesar de que se le pidió que no’, dijo alguien que conoció de primera mano las conversaciones de Vallejo con el presidente Peña Nieto y con el secretario de Gobernación para preparar su reinstalación como gobernador de Michoacán.

Simplemente es inverosímil que Vallejo, en teoría el hombre mejor enterado de Michoacán, no supiera que dos de sus personas más cercanas tienen, desde hace tiempo, relaciones con el cártel de Los Caballeros Templarios. Ni más, ni menos, que su hijo menor, Rodrigo Vallejo, y su brazo derecho, excoordinador de campaña, exsecretario general de Gobierno y exgobernador interino, Jesús Reyna García, hoy detenido.

Yo no le creo y en el gobierno federal, tampoco. Ahora Fausto Vallejo está nuevamente en el extranjero. La versión oficial es que fue a una revisión médica de rutina, pero hay varios detalles sospechosos.

Anunció que dejaría el estado a pocos días de viajar y dijo que si los médicos le recomiendan no volver al cargo, no lo hará. Antes, comenzó a repartir notarías a algunos de sus allegados, una costumbre de los gobernadores cuando están por terminar su gestión. Incluso, por esos días, él mismo reveló que uno de sus hijos había sido ‘levantado’ por hombres armados y obligado a reunirse con Servando Gómez, alias La Tuta, el máximo líder de Los Caballeros Templarios. Ya se hablaba para entonces de la existencia de un video, próximo a publicarse, de esa reunión de La Tuta con su hijo Rodrigo Vallejo.

Algunas personas bien enteradas del tema aseguran que Vallejo regresó después de haber salvado la vida para proteger y negociar en favor de su hijo, quien ha estado involucrado en el narcotráfico desde hace varios años. Otros afirman que entregó a Jesús Reyna García, su operador y hombre fuerte, quien ocupó interinamente la gubernatura de Michoacán durante su ausencia, a cambio de inmunidad para su hijo. Eso sólo lo sabe el gobierno federal, quien tiene ahora la obligación de investigar el caso y aplicar la ley, caiga quien caiga. Veremos.

Hasta el miércoles.