Opinión

Farmacéuticos rechazan hablar de medicinas

 
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AstraZzeneca. (www.thisismoney.co.uk)

Cómo cambia la vida. Hace apenas unos años uno escuchaba que las grandes empresas farmacéuticas, todas, hablaban con vehemencia de lo importante que era que alguna de sus medicinas fuera aprobada en un cuadro básico del sistema de salud pública para que las adquisiciones gubernamentales les dieran negocio. Era un discurso que uno escuchaba una y otra vez: un nuevo medicamento para tal o cual cáncer, para tal o cual diabetes... que querían se les comprara masivamente.

Pero un cambio sustancial está ocurriendo en la industria farmacéutica que opera en México, principalmente la que está basada en grandes innovaciones. ¿En qué consiste este cambio? En una modificación del discurso. A partir de ahora estas empresas están dejando de acentuar la necesidad de que el gobierno (IMSS, ISSSTE y demás instituciones públicas) les compren grandes lotes de medicamentos nuevos, y han empezado a dirigir su énfasis hacia otro lugar: la productividad basada, en buena medida, en la farmacoeconomía.

La voz cantante de este renovado discurso la lleva Cristóbal Thompson, el director ejecutivo de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), quien ha empezado a expresar la necesidad de que en las representaciones empresariales más elevadas (Consejo Coordinador Empresarial, por ejemplo), se incluya la opinión de las farmacéuticas en función del urgente discurso de la productividad que requiere el país. Se quieren sentar con Juan Pablo Castañón no a hablar de medicinas, sino de salud y de economía.

“Hace cinco años debimos preverlo; pero la verdad es que nadie lo vio”, señala Thompson, al afirmar que les pasó de largo que en el gobierno no habría dinero suficiente para las medicinas innovadoras. En consecuencia, la industria tiene que entrar en el discurso de la eficiencia, la productividad, y no sólo en el de vender algún medicamento.

La AMIIF la integran 43 laboratorios del mayor nivel (AstraZeneca, GlaxoSmithKline, Janssen, Lilly, Sanofi, Roche, Novartis…). En estas firmas surgen las innovaciones más relevantes para la salud. Prácticamente todo el mundo farmacéutico se ha volcado hacia la biotecnología. Thompson defiende que México debería tener un papel preponderante en el congreso llamado BIO, International Convention: The Global Event for Biotechnology, que se llevará a cabo en San Francisco en junio próximo y que en años pasados ha visto una fuerte presencia de Brasil (hoy en recesión económica).

En cinco años la configuración de la industria farmacéutica cambió. Terminaron las vacas gordas, asegura Thompson. Y tardará quizá otros cinco años en que el nuevo discurso –económico– permita reconstituir a todo el sector bajo nuevos parámetros…

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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