Opinión

Falta personal... sobran prospectos


 
 
Hace algunos días, un directivo de una empresa oriental con presencia en México me expuso un proyecto de inversión multimillonario en las manufacturas que potencialmente podría venir a México.
 
 
Afortunadamente, cada vez es menos notoria la llegada al país de nuevas plantas. Lo peculiar del caso que le refiero fueron las razones por las que la planta podría no instalarse en el país.
 
 
Ya estoy acostumbrado a que los inversionistas extranjeros pregunten acerca de las perspectivas de la seguridad o quieran saber qué es lo que puede esperarse de la reforma energética o de los temas fiscales.
 
 
Sin embargo, en este caso, la pregunta crucial para decidir la instalación de la planta era otra: disponibilidad de mano de obra, pero calificada.
 
 
De realizarse la inversión, ésta empezaría a operar en un plazo estimado de dos a tres años. El argumento es que si México continúa atrayendo inversiones como lo ha hecho en los últimos meses, los clústers donde hay más ventajas en infraestructura pueden empezar a padecer por escasez de mano de obra.
 
 
Obviamente, no es que no exista una cantera interminable de personas que quieran trabajar, sino que probablemente cada vez sean menos las que reúnen las calificaciones necesarias así como la disposición y cultura que muchas operaciones requieren, entre otras cosas, porque están ya empleados.
 
 
Veamos algunos datos.
 
 
De acuerdo con el censo de 2010 sólo el 14.5 de la población de 19 años o más tiene bachillerato. Si piensa en personas mayores de 24 años con estudios superiores, el porcentaje es de 17.8 a escala nacional.
 
Desde luego que si la formación específica y el nivel de calificación de ese grupo fueran los requeridos para la mayor parte de las empresas, la historia sería otra pues sobraría el personal con las habilidades requeridas. Pero no es así.
 
 
De acuerdo con el Observatorio Laboral, actualmente, el 60% de los egresados de la carrera de ingeniería mecánica que se encuentra ocupado en una actividad que no es acorde con la materia en la que se calificaron.
 
 
Aunque la investigación no va más allá, una de las hipótesis más plausibles para explicar esta discrepancia es que los egresados carecen de las calificaciones que realmente requieren las empresas.
 
 
Uno de los atractivos que tiene México actualmente es que el diferencial salarial con China se ha cerrado o en algunos casos, los costos laborales chinos ya están por arriba de los nuestros.
 
 
Sin embargo, en un contexto de escasez de mano de obra calificada, esa estadística puede ser ficticia pues las empresas empezarán a competir por los técnicos e ingenieros que realmente están en capacidad de incorporarse a la operación de una empresa y entonces tendrán que pagar salarios que están por arriba de los promedios nominales en el país.
 
 
Más nos vale que reconozcamos pronto que convertir a México en la potencia manufacturera de la que tanto hablamos en los últimos meses no va a ser posible si no se cuenta con el número adecuado de trabajadores calificados.
 
 
No bastan las estadísticas de egreso de ingenieros que usualmente se manejan. Vea usted con lupa los que egresan de las llamadas ingenierías 'duras', con alta exigencia de matemáticas, y verá que en realidad son menos de los que parecen.
 
Por citarle un ejemplo, hay 686 egresados al año a nivel nacional de las carreras relacionadas con la minería o industrias extractivas (como la petrolera), lo que los coloca en la posición 48 de 55 grupos de carreras examinados… y se supone que allí está el futuro de la competitividad manufacturera.
 
 
Si no resolvemos el problema, más y más empresas dejarán de venir a México por no haber quien tenga las habilidades que se requieren.
 
 
 
Twitter: @E_Q_