Opinión

Falsos alegatos



Empiezan a notarse los primeros resultados de la vigencia de la nueva Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, particularmente en los precios que se pagan por los servicios de telefonía.

Durante las discusiones para la aprobación de la nueva ley, el preponderante en telecomunicaciones (Telmex/Telcel) alegaba, casi textualmente, que la tarifa cero de interconexión implicaría subsidios a sus competidores, graves pérdidas, desincentivos a la inversión y empleos, imposibilidad de cumplir compromisos de cobertura social y, por supuesto, ningún beneficio para los usuarios, entre otras calamidades.

La realidad ha desmentido tal alegato. De acuerdo con su informe financiero del tercer trimestre de 2014, América Móvil, controladora de Telmex, tuvo un crecimiento de 4.3 por ciento en su servicio móvil de postpago, de 2.5 por ciento en el fijo de banda ancha, y sus ingresos estuvieron ligeramente por debajo (0.8 por ciento) del mismo trimestre de 2013. Tal reducción, explica la empresa, se debe a “la introducción de tarifas de interconexión cero para Telcel a partir del 13 de agosto como se estipuló en las leyes secundarias que fueron aprobadas a principios de julio”.

De tal manera que el escenario catastrófico no se cumplió y, en cambio, sí se generaron mejores condiciones de competencia tanto para empresas competidoras de Telmex/Telcel como para los usuarios. Un ejemplo: Axtel informó a la Bolsa que con la nueva tarifa cero ahorró 80 millones de pesos en costos de interconexión, y buena parte de dicha eficiencia se trasladó en beneficios para sus usuarios finales.

Antes de la nueva legislación de telecomunicaciones, muchas de las tarifas intermedias y finales del preponderante resultaban discriminatorias o desproporcionadas y constituían auténticas barreras de entrada y contrarias a la libertad económica, tanto para los operadores competidores como para los usuarios que preferían no llamar a otras compañías en razón del precio que tenían que pagar.

De acuerdo con The Competitive Intelligence Unit, para el tercer trimestre de este año hay ajustes tarifarios a la baja de alrededor de 30 por ciento, ya sea en el precio ofrecido, o bien aunque se pague la misma tarifa, las compañías ofrecen más minutos o capacidad de datos. En resumen, más servicio por el mismo dinero.

No debemos olvidar de dónde venimos. Las condiciones de competencia generadas por la nueva ley deberán permitirnos encarar problemas muy serios como tener una pérdida de bienestar para los consumidores mexicanos de más de 20 mil millones de dólares anuales, de acuerdo con la OCDE, o la situación de que advertía el Foro Económico Mundial en su reporte global de tecnología para 2014, que nos ubicaba en el lugar 129 de 148 países en cuanto al costo de las tarifas de telefonía móvil de prepago.

Más allá de las cifras, los usuarios habrán notado que a últimas fechas las empresas de telecomunicaciones ofrecen nuevos planes, ofertas y mejores tarifas; una competencia negada durante mucho tiempo. Los frutos serán paulatinos y las resistencias continuas.