Opinión

Expectativas de crecimiento, ¿a punto
de mejorar?

 
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Donald Trump

Este era un año atípico en términos de expectativas de crecimiento económico para México desde antes del sorpresivo resultado de la elección presidencial en Estados Unidos. La victoria de Donald Trump no hizo más que ajustar a la baja de manera adicional tal expectativa, que ya era baja de por sí. En este contexto, en este espacio hemos subrayado que las principales fuerzas de desaceleración económica este año podrían estar relacionadas con la incertidumbre misma y el grado en que consumidores y productores la tradujeran en deterioro en planes de consumo e inversión. Esto podría estar a punto de cambiar de manera favorable.

Primero, según la Encuesta Citibanamex de Expectativas, el pronóstico inicial de crecimiento económico para 2017 (por primera vez incluido en tal encuesta en enero de 2016) fue el menor en al menos seis años. En específico, la primera expectativa se ubicó en 3.0 por ciento frente a un promedio de 3.7 por ciento para los seis años previos, para después continuar un sendero de deterioro en línea con los años anteriores.

El choque adverso sobre las expectativas asociado al resultado de las elecciones de noviembre pasado en Estados Unidos (EU) significó la resta de casi 55 puntos base sobre el pronóstico del consenso para el crecimiento del PIB en México en 2017, lo cual llevó tal estimado a 1.75 por ciento (encuesta inmediata posterior a la elección en EU) desde 2.30 por ciento (encuesta previa).

Lo interesante es que, en contraste con el comportamiento de la expectativa de crecimiento económico de años previos, la correspondiente a este año se ha mantenido estable recientemente por un periodo prolongado (casi dos meses) en 1.5 por ciento.

Tengo el presentimiento de que lo anterior está a punto de cambiar y mostrar una mejoría debido por al menos dos razones:

Primero, el cúmulo de datos económicos a nivel local ha venido sorprendiendo favorablemente de manera reciente, incluido el índice de actividad económica global (IGAE) de enero publicado el día de ayer
–sesgando los riesgos de pronóstico al alza en el caso propio.

Segundo, los recientes reveces de las propuestas del presidente Trump han puesto de manifiesto que la nueva administración enfrentará claros contrapesos institucionales y políticos durante los próximos cuatro años de administración. Lo anterior podría traducirse en una menor probabilidad de que escenarios radicalmente desfavorables para México puedan realizarse. Es decir, la probabilidad de escenarios extremos ha tendido a disminuir.

Cierto, quizás es muy pronto para declarar que el panorama económico para México se ha aclarado. De hecho, puede ser que esto no pueda decirse por el resto del año, donde subsistirán diversas interrogantes relacionadas con la nueva relación económica entre México y EU, los riesgos geopolíticos, los procesos electorales y el crecimiento mundial.

Lo único que quizá pueda decirse es que una mejoría en expectativas de crecimiento a nivel local podrían a su vez infundir confianza en los agentes económicos y automaterializar un mejor escenario a nivel local. Ojalá.

El autor es subdirector de análisis de mercados financieros locales en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.

Twitter: @joelvirgen

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