Opinión

Expansión del empleo, ¿duradera?

 
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industria guanajuato

La evolución del empleo en los primeros meses de 2017 ha sido muy favorable, dado el comportamiento de otras variables, en particular de la actividad económica. Todos los indicadores muestran expansión. A marzo la tasa de desocupación (Inegi) se ubicó en 3.5 por ciento, el nivel más bajo para el mismo mes desde 2006 y la de subocupación (personas que declaran tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas) en 7.2 por ciento, la más baja desde 2008; además, el porcentaje de informalidad se situó en 56.9 por ciento, el menor del que se tenga registro (2005, cuando se inició esta medición). A ese mismo mes, el número de asegurados permanentes en el IMSS aumentó 4.6 por ciento a tasa anual y 4.3 por ciento en el primer trimestre del año. Por otra parte, a febrero el personal ocupado en la industria manufacturera aumentó 3.4 por ciento, tasa superior a la registrada en 2016 (2.6 por ciento en promedio).

Por sectores agregados, el crecimiento del empleo fue casi generalizado en el trimestre: según el IMSS se incrementó 6.7 por ciento en el primario, 0.4 por ciento en el extractivo, 5.4 por ciento en la industria de transformación, 3.6 por ciento en la construcción, 4.1 por ciento en el comercio y 3.1 por ciento en los servicios.

En las manufacturas (Inegi), a febrero el empleo aumentó en 17 de los 21 sectores reportados; en particular, en equipo de computación y electrónico, accesorios y aparatos eléctricos, maquinaria, y equipo de transporte, mientras que se redujo en las industrias de impresión, prendas de vestir, fabricación de cuero y piel y, como ha ocurrido en los últimos cuatro años, en derivados del petróleo.

En buena medida la expansión del empleo ha respondido al proceso de regularización de negocios del sector informal mediante el Régimen de Incorporación Fiscal. De acuerdo con información del SAT, al cuarto trimestre del año pasado 4.7 millones de personas se habían inscrito a dicho régimen, lo que es equivalente a 25 por ciento del número total de asegurados permanentes en el IMSS.

Sin embargo, el empleo también ha respondido al comportamiento de la actividad económica. Aunque en desaceleración, ésta todavía crece a tasas superiores a 2.0 por ciento anual. De acuerdo con el índice global correspondiente, en febrero aumentó 2.2 por ciento (tasa desestacionalizada), aunque fue inferior a la de un año antes (2.6 por ciento) y a la de los cuatro meses previos. El sector primario creció 3.4 por ciento en el primer bimestre de 2017 y del de servicios 3.3 por ciento, en tanto que el industrial se contrajo marginalmente (0.1 por ciento), pero se registraron incrementos importantes de la producción en las mismas ramas en las que se expandió el empleo (aparatos eléctricos, productos metálicos, maquinaria y equipo, etcétera) y se contrajo en textiles y derivados del petróleo.

Otros factores que ha incidido favorablemente en el empleo han sido el comportamiento de los salarios y la baja conflictividad laboral. En el primer trimestre del año el salario real promedio (de cotización en el IMSS) disminuyó 1.0 por ciento; aunque las remuneraciones medias en la industria manufacturera aumentaron 1.4 por ciento en términos reales a febrero, muestran una clara tendencia descendente (en 2016 crecían a tasas superiores a 2.0 por ciento). Ello también señala que el ajuste al salario mínimo a principios del año (9.5 por ciento) prácticamente no ha tenido efectos en otras cotizaciones salariales, al involucrar a menos de 1.5 por ciento de la población trabajadora que percibe salario. De hecho, en las revisiones contractuales que reporta la Secretaría del Trabajo, el incremento salarial negociado ha implicado una pérdida real de 0.5 por ciento en los primeros meses del año, sin que se hayan incrementado los emplazamientos y/o las huelgas.

De lo anterior se deriva que la expansión del empleo en el futuro dependerá de cómo evolucionan la 'contención' salarial (abril, mayo y junio son meses clave, ya que concentran una proporción importante de las revisiones del año), la conflictividad laboral y la moderación de las expectativas inflacionarias. También incidirá el comportamiento de la economía 'real' como la inversión, que está por los suelos, y las exportaciones frente a las amenazas de Trump.

Socio de GEA Grupo de Economistas y Asociados.

Twitter: @ruizfunes

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