Opinión

Exige Yunes intervención federal

  
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Miguel Ángel Yunes Linares, gobernador electo del estado de Veracruz. (Cuartoscuro)

El asesinato de los sacerdotes Alejo Nabor Jiménez Juárez y Alfredo Juárez de la Cruz, ocurrido en Poza Rica, se convirtió en otro eslabón en el enfrentamiento entre el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, y el gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares.

El panista lo calificó como la culminación de la ola de violencia que vive Veracruz y que las autoridades pretenden negar.

Y por ello pidió a los veracruzanos que levanten la voz, a fin de que el gobierno federal escuche su demanda de vivir en paz y tome la decisión de intervenir para frenar la violencia.

En el enfrentamiento que mantienen Duarte y Yunes Linares, cada hecho delictivo ha servido para que el panista pida, sin éxito, el apoyo al gobierno federal.

Yunes Linares asegura que la delincuencia organizada llegó a Veracruz “de la mano de Fidel Herrera y que éste encomendó a Duarte la protección de los grupos delincuenciales, que operan no sólo con impunidad y protección, sino también con el apoyo de los altos mandos de Seguridad Pública y de la Fiscalía General”.

En esta ocasión el panista reitera su petición al gobierno federal para que intervenga y quite el mando de las fuerzas de seguridad a Duarte.
La situación en Veracruz es crítica y el cambio de gobierno será hasta el próximo 1 de diciembre.

Duarte ha sido acusado de incrementar la deuda pública en 113 por ciento. Así como de lograr un crecimiento económico de apenas 0.2 por ciento, de pagar a empresas fantasma, de crear un Impuesto Sobre Nómina del 3 por ciento para el pago de deudas a proveedores y contratistas.

Además de violaciones graves a los derechos humanos, en particular desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales de presuntos criminales, así como de persecución a periodistas y poca voluntad para el esclarecimiento de los asesinatos en este gremio.

Despertaron al elefante

La iniciativa de matrimonio igualitario despertó al viejo elefante, que de inmediato defendió su historia de dos mil años de concebir el matrimonio como la unión entre hombres y mujeres.

El analista político Oscar Aguilar disiente de la izquierda respecto a la crítica que hace a la Iglesia por manifestarse en contra de los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Asegura que la jerarquía eclesiástica tiene todo el derecho de salir a las calles para oponerse a esta iniciativa del Ejecutivo, que va en contra de su software de más de dos milenios, y que consideran al matrimonio como un sacramento y a la homosexualidad como una aberración.

En esta guerra entre liberales y conservadores en pleno siglo XXI, el punto de vista de Oscar Aguilar nos hace detenernos a pensar en el derecho de manifestación por el que tanto se aboga; y que éste debe respetarse, tanto a favor de nuestras ideas, como en contra de ellas.

Por lo cual los liberales deben luchar tanto por el derecho al matrimonio de la comunidad LGBTTTI, como por el derecho de los curas y los creyentes de manifestarse en contra.

Oscar Aguilar también hace hincapié en el hecho de que la Iglesia católica ya dejó pasar la aprobación del aborto, ya que no salió a las plazas para defender la vida desde la concepción; sin embargo, en el matrimonio despertó y se enfrentó al poder político.

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La CNTE en Chiapas asegura que en la negociación con el gobierno federal logró que no apliquen la evaluación planteada en la Reforma Educativa. La SEP asegura que esto no es cierto. Sólo el tiempo nos permitirá saber quién dice la verdad.



Twitter: @ginamorettc

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