Opinión

Eva Cadena Sandoval, un nuevo caso de corrupción

12 mayo 2017 5:0
 
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Eva Cadena (Tomada de @eva_cadena)

“…Varios videos de la candidata de Morena, Eva Cadena Sandoval, recibiendo dinero con la reiterada recomendación de que me entregara esos billetes de procedencia ilícita.

No se equivoque, Presidente. Yo no lucho por cargos ni por dinero. Lucho por ideales y principios. Y es la honestidad lo que estimo más importante; por eso, su actitud hirió mi dignidad”.

López Obrador defiende frente al Presidente de la República, esa honestidad de la que hace gala en todo momento y arriba transcribimos su mensaje. Bien, muy bien, necesitamos políticos honestos porque estamos asqueados de lo que sucede en la política. Yo ciudadano me irrito al ver como se malgastan nuestros recursos por parte de los políticos y sus partidos. No pongo en duda, por este caso, la integridad de López Obrador, pero sí le reclamo que no tome el cuidado suficiente para seleccionar su equipo e instruirlo respecto a su forma de actuar.

No es suficiente la honestidad del líder. Éste debe imponer su criterio a todo su equipo y exigir su cumplimiento, pues en caso contrario su imagen queda lesionada.

Me viene a la mente el caso de René Bejarano, “El señor de las ligas”, cuya rapacidad fue, al igual que en este caso de Eva Cadena, filmado por quien sabe quien y divulgado a través de la TV.

¿Cuántos casos como los de Eva Cadena y de “El señor de las ligas” se llevarán a cabo sin que salgan a la luz pública?

El dinero que roban los “señores de las ligas” y las “Evas Cadenas” son recursos nuestros, de los contribuyentes, quienes necesariamente tenemos que financiar a los partidos políticos. Ahora es Morena el partido en el escándalo.

Andrés Manuel López Obrador sale a su auto defensa e indica que no tenía conocimiento de lo que Eva Cadena estaba haciendo y menos de que esos recursos estuviesen destinados a su persona. Defiende su honestidad valiente y presume de ella. Pero lo cierto es que un líder, en el lugar en el que se desenvuelva, bien sea en el sector público o en el privado, está obligado no sólo a comportarse él en lo personal en forma honesta, sino a exigir a todo su equipo que acate las reglas de ética y honestidad con las que debe comportarse. ¿Un hombre honesto rodeado de rufianes que le hacen el juego sucio? No se vale. El líder traza las reglas, pone el ejemplo y hay de aquel que rompa esas reglas del juego. No es posible contar con líderes honestos rodeados de rufianes a los que les toca hacer el juego sucio.

No emitimos juicio alguno sobre López Obrador en la materia que nos ocupa. Pero como ciudadanos, debemos exigir que este caso se investigue a fondo y se revele a toda la ciudadanía el resultado de dicha investigación. Basta de trabajar “en lo obscurito”. ¿A dónde van a parar nuestros impuestos?

Que entiendan los políticos que estamos hartos de su corrupción y la de sus partidos. El desprestigio de éstos frente a la ciudadanía de debe, en mucho, a la falta de ética con la que actúan. El “Caso Cadena” nos ofrece la oportunidad de que la Procuraduría General de la República tome cartas en el asunto y después de una profesional e intachable investigación nos informe sobre este sonado caso que no es sino uno de tantos que ocurren en la vida diaria de los muy desprestigiados partidos políticos.

En Sociedad en Movimiento nos estamos preparando para atacar la corrupción. Es poco lo que podemos hacer, pero ese poco no podemos dejar de hacerlo.

Mañana será otro día.

El autor es presidente de Sociedad en Movimiento.

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