Opinión

Eugenio Derbez es mi héroe


 
 
No he seguido la carrera de Eugenio Derbez. Sé que hace reír a la gente, pero si alguien me pregunta si hoy aparece en la TV, lo ignoro. Eso no quita que ya se haya convertido en mi héroe, por el simple hecho de realizar una jugada maestra en el mundo cinematográfico, como prácticamente nadie la ha logrado. ¿De qué hablo? De su película No se Aceptan Devoluciones, que mañana se estrena en nuestro país.
 
 
Derbez y su casa distribuidora, Pantelion, decidieron algo que pocas veces se ha visto en el cine mexicano: estrenar primero en Estados Unidos y semanas después en México. La estrategia funcionó. La película es un éxito de taquilla allá. En su primer fin de semana logró captar más de diez millones de dólares, toda una hazaña para una cinta con contenido preponderantemente mexicano (tiene algún contenido de referencia estadounidense). Esa cifra es más del doble de lo que vendió El Laberinto del Fauno, de Guillermo del Toro, durante sus primeros tres días en taquilla.
  
 
Ahora No se Aceptan Devoluciones va en caballo de hacienda. El fin de semana pasado recabó en taquilla otros 4.8 millones de dólares, y lleva un acumulado de más de 27 millones de dólares en las salas estadounidenses. Su éxito ha orillado a más salas cinematográficas a programarla. Asimismo, está entre las primeras cien películas estrenadas en Estados Unidos (lugar 94) durante los últimos 365 días. Es un hit.
 
  
¿Por qué son importantes estos datos? Por la gravedad y patética situación que ha implicado apoyar a tanto cineasta caprichoso —con aspiraciones artísticas de quinta— que se ha beneficiado de los apoyos del gobierno al cine. De hecho, una reciente resolución del IFAI orilló a que el Imcine revelara que los ingresos por explotación comercial de aquellas películas que han sido apoyadas por el Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine) durante los últimos ocho años fue de 92.6 millones de pesos. Es decir, la película de Derbez superó en un solo fin de semana en más de 40 por ciento lo que ingresaron todas las películas apoyadas por ese fondo en ocho años.
 
 
Fidecine es un fracaso y Rafael Tovar y de Teresa debería cerrarlo o replantearlo. Por el contrario, Derbez es un exitazo y a partir de mañana lo probará. 
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota