Opinión

Euforia en Davos por energía en México

 
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Trabajador CFE

DAVOS.– Hablé ayer con dos actores fundamentales del devenir energético en México, Enrique Ochoa, de la CFE, e Ignacio Sánchez Galán, presidente y consejero delegado de Iberdrola. Ambos tienen algo en común –además de ser dos de los individuos más escuchados en esta reunión anual del Foro Económico Mundial (WEF)–: son notoriamente optimistas del futuro energético del país.

Ochoa reconfirmó que el 27 de enero dará inicio oficialmente el Mercado Eléctrico Mayorista, lo que representa un hito en la historia nacional. Por primera vez de manera oficial termina el monopolio en el mercado eléctrico y las empresas demandantes de electricidad podrán solicitar grandes cantidades de flujo energético al Cenace –el nuevo organismo independiente que nació tras la reforma energética para conducir el mercado–. Asimismo, aseguró que el patrón de descenso de tarifas energéticas que pagan la industria y el comercio continuará, con lo que la brecha entre lo que pagan los empresarios en México vs. lo que pagan en Estados Unidos se reducirá más.

A su vez, Ignacio Sánchez Galán es –además de Charro, como él mismo se califica por ser oriundo de Salamanca– un convencido del futuro energético del país. Galán no escatima en recursos: refrendó el despliegue de la mega inversión anunciada por cinco mil millones de dólares y recuerda que le dijo al presidente Peña que el dinero no será el problema. Fluirá.

Hay que prestar atención a lo que dicen ambos personajes en un momento que implica un punto de inflexión para el país. Los dos son absolutamente insistentes en la gran transformación de México hacia la utilización de menos combustibles fósiles y hacia la generación de electricidad sustentable. Para muchos mexicanos esto pasa desapercibido, pero la profundidad del cambio es brutal. A la fecha el 25 por ciento de la energía en el país se genera de forma sustentable, y la meta de la CFE es añadir diez puntos porcentuales más durante los siguientes años. La idea es dejar paulatinamente el uso del combustóleo e ir más hacia el gas natural y hacia otras fuentes de energía limpia, como la geotermia, la eólica o la solar.

No vi preocupación en Galán ni en Ochoa por los precios del petróleo bajos. De hecho el segundo aplaude que las finanzas públicas se estén despetrolizando, mientras que Galán apunta a que el precio del barril podrá subir nuevamente en cosa de dos años.

La euforia alrededor de estos dos personajes y lo que está ocurriendo en México sólo puede significar una cosa: el país se está desarrollando.

Esta generación está atestiguando en tiempo real la masificación de satisfactores e insumos clave a grandes capas de la población, y la energía es el pilar fundamental de este proceso.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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