Opinión

Estudio Marte 221:
por amor al arte

24 agosto 2017 5:0
 
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marte 221

El año pasado Susana Go, una artista visual que buscaba un estudio más grande en donde trabajar, encontró un apartamento antiguo, con muchos cuartos y piso de duela en la Santa María la Ribera, pero una vez que se mudó, descubrió que era demasiado grande para ella. Básicamente así surgió Espacio Marte 221, por un apartamento muy amplio y por la frustración de su fundadora de no poder encontrar un espacio en donde exponer su trabajo.

Susana Go define el proyecto como una plataforma independiente que suple la creciente demanda de artistas que buscan espacios de exposición, y del público para acceder a nuevas propuestas en otro tipo de entornos. Para ella, crear y difundir su trabajo son necesidades básicas de todo artista, pero no existen muchos espacios de arte abiertos a propuestas, porque el mercado es muy competitivo y los espacios nuevos se adaptan rápidamente a la lógica mercantil.

Susana vive desde hace varios años en la Santa María la Ribera, y para ella el arte sirve también para crear comunidades, pues tiene un efecto participativo, catalizador y estimulante, sobre todo en una colonia que hasta hace poco era considerada periférica, en relación a la oferta cultural.

“La riqueza histórica de la colonia es tangible en el diseño urbanístico y en la diversidad arquitectónica. Ha conocido distintos momentos de desarrollo y de abandono, hubo temporadas en que era peligroso vivir aquí. Actualmente el barrio está viviendo un florecimiento y se debe en parte a las iniciativas sociales y culturales que se están gestando”.

Desde junio de 2016 comenzaron a discutir sobre cómo utilizar el espacio con otros artistas, y en octubre se llevó a cabo la primera exposición, llamada Tiempo compartido, donde invitaron a participar a 33 artistas de varias generaciones y con distintos acercamientos al arte, pero que tenían en común haber vivido o trabajado en la colonia. A la inauguración asistieron más de 200 personas, lo que demostró que existe un interés por el arte en esta localidad.

Desde entonces han organizado otras seis exposiciones. ¿Cómo organizan el programa? “A veces invitamos a artistas, otras veces recibimos propuestas de autores que nos interesan. Es un proceso muy orgánico, de pronto surgen personas que se involucran y salen ideas”.

Además de las exposiciones, también han realizado conversatorios en torno a reflexiones muy actuales sobre cómo crear, brunches sabatinos donde la gente circula alrededor de la cocina, compartiendo ideas, o la exposición de graduación de estudiantes de La Esmeralda.

Como para todo los lugares de este tipo, el financiamiento es la parte más complicada. En un principio Susana financió el espacio con sus ahorros, que pronto se acabaron. Ahora ella y sus aliados están buscando becas y fondos para financiar este lugar, que no vende obra, y establecieron un esquema en el que Espacio Marte pone la infraestructura y los artistas pagan la producción de la obra y se encargan del montaje.

El próximo sábado 26 de agosto se inaugura a las 12 del día No New Tale to Tell, exposición individual de Andrea Ferreyra, artista que trabaja en una gran variedad de medios desde la década de los 90. Las piezas son retomadas a partir de acciones performáticas o instalaciones, prácticas con las que Ferreyra inició su carrera, pero que fueron expandiendo su campo formal.

Enhorabuena a estos lugares que le brindan energía a la ciudad y que con su esfuerzo nos demuestran que el arte es una herramienta de transformación, de reflexión, de inspiración.

Estudio Marte 221, Jaime Torres Bodet 221, Santa María la Ribera. Consultar su página en FB.

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