Opinión

Estudiantes emprenden…¿luego existen?

En el Estado de México funcionan casi 140 Centros de Bachillerato Tecnológico en 85 municipios de los 125 que tiene la entidad. Habrán inscritos en estos CBT 51 mil estudiantes, en números cerrados. Se distribuyen en mil 175 grupos que procuran 28 carreras. Los muchachos egresan con bachillerato y una carrera técnica.

La cultura emprendedora es parte muy importante de las labores curriculares de esta institución. Universo Pyme estuvo presente en un foro emprendedor “Emprendiendo en el Estado de México” realizado en Tenancingo, en donde se presentaron 35 finalistas a quienes se les motiva durante sus desempeños escolares en toda la entidad.

Organiza los foros el Instituto Mexiquense del Emprendedor, que está encabezado por José Antonio Corona Yurrieta.

Hubo proyectos de todo tipo, desde los productos de amaranto en galletas, productos de aceite de aguacate, empresas de servicio de eventos, servicios informáticos, hidrocultivos, productos hidrorgánicos, empresas que procesan envases plásticos, jabones a base del mucílago del nopal, impermeabilizantes a base de vinilacrílicos, productos de xoconostle, empresas que tornan piezas de maquinaria, vuelos en globo aerostático, quita grasas para mecánicos, etcétera.

Los hay tradicionales pero también muy sofisticados como un sistema para censar lugares en un estacionamiento o robots que son capaces de lanzar pelotas como una demostración de habilidades. Todos valen aunque hay diferencias en sus grados de innovación o incorporación tecnológica.

Todas las empresas cuentan con tarjetas de presentación y/o trípticos de presentación con sus misiones, visiones y características de sus productos o servicios. La mayoría ejerce ya el empresariado pero ninguno de los consultados, más de 30, contaban con registro de marca.
Imponer a los CBT de la carga de hacer posible los registros de marca que reclamarían estos proyectos empresariales surgidos de sus estudiantes parece abusivo. Si se presentaron 35 finalistas de la mayor parte de sus centros escolares, podrá imaginar cuántos quedaron fuera de esa final.

Impulsar a los estudiantes de 15, 16 ó 17 años a cargar con la responsabilidad del registro también parece iluso pensarlo. Motivar a que emprendan sin darles una garantía legal del registro de su marca no parece ser una política acertada.

Pero algo podrá hacer el Inadem en conjunto con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. Parece una destacada área de oportunidad considerar conveniente que los estudiantes de bachillerato tecnológico en el país, al menos los proyectos emprendedores más destacados, cuenten con un registro de marca temporal que les ofrezca protección legal en tanto afianzan la empresa y pueden correr más adelante con el trámite pagándolo ellos.

No menos de 12 proyectos de los conocidos en Tenancingo durante ese foro “Emprendiendo en el Estado de México” que correrá 10 municipios de la entidad, tienen oportunidades de mantenerse con vida exitosa en el mercado, sobre todo si tienen un seguimiento de apoyo que los vincule con la vida empresarial de por lo menos su entidad.

Si la política pública federal motiva a los jóvenes a emprender, debemos considerar que vendrán en consecuencia requerimientos muy específicos como los que anotamos en esta colaboración. Los jóvenes mexicanos no van a echarse para atrás perdiendo oportunidades ante una exigencia que les invita a emprender y generar productos y servicios para el mercado mexicano.

Un área de oportunidad que seguro no dejará pasar Enrique Jacob Rocha, exSedeco en el Estado de México.

Correo: direccion@universopyme.com.mx