Opinión

Estrategia de equidad
e inclusión: ¡Sí! Pero…

13 julio 2017 5:0
Etiquetas
 
1
 

 

SEP

Por Paola González-Rubio*

Hace una semana, el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, presentó la estrategia de equidad e inclusión derivada del nuevo modelo educativo. Ésta se estructura en seis puntos: atención prioritaria a hablantes de lenguas indígenas y población migrante; inclusión de personas con discapacidad; énfasis en el desarrollo infantil temprano; disminución de las brechas de género; centrar becas en los que más lo necesitan; y abatir el rezago educativo.

Al escuchar al secretario me surgieron muchas dudas pero al mismo tiempo identifiqué aciertos relevantes para encaminarnos hacia una educación incluyente.

Quisiera hablar de ambos (aciertos y desafíos) con el objetivo de poner el ojo en algunos de los detalles delicados y urgentes, sin dejar de reconocer el planteamiento incluyente que debe guiar la implementación del nuevo modelo.

Algunos aciertos de la estrategia de equidad e inclusión:

1. Prioridad, transversalidad y derechos humanos. Se prioriza una atención a la exclusión y desigualdad actual, sin la cual no se podrá avanzar no sólo en términos de desarrollo económico y social, sino en la garantía del derecho a la educación.

2. Flexibilidad curricular y materiales pertinentes. La autonomía curricular del nuevo modelo puede promover la participación de las familias y de las niñas, niños y jóvenes en la definición de lo que se aprende. Asimismo, los libros de texto serán modificados para responder a contenidos incluyentes.

3. Enfoque en la primera infancia. Sin una atención equitativa a los primeros años, las desigualdades educativas continuarán. La estrategia incluye la colaboración con otras secretarías para llegar a las familias más necesitadas y promover el desarrollo infantil.

4. Soluciones focalizadas y sistémicas. La inclusión requiere atender las
necesidades específicas de las poblaciones más desaventajadas al mismo tiempo que el sistema se transforma de tal manera que esas barreras no vuelvan a surgir.

Dar becas a poblaciones indígenas no tendrá un efecto sostenible si sus maestros no reciben una formación adecuada. La estrategia reconoce esto.

5. Gasto equitativo. Las reglas de operación de los programas federales como Escuelas de Tiempo Completo – deben establecer que por lo menos 50% del gasto se dirija a las escuelas más necesitadas, y por lo menos 20% vaya a las escuelas indígenas.

6. Enfoque en el desarrollo de las personas. Para lograr un cambio, es
importante comenzar con las personas, es decir, con las y los docentes, así como con las familias. Se plantea que la formación inicial tendrá el tema de inclusión como un eje transversal. Y las alianzas con Sedesol permitirán un trabajo más cercano con las familias.

Algunos desafíos y dudas pendientes sobre la estrategia:

1. Maestras y maestros adecuados para la comunidad escolar. El actual
sistema de asignación docente no asegura que cada niña, niño y joven
tenga al maestro que necesita, es decir, que habla su misma lengua, que entiende al contexto o que cuenta con la formación para atender a las necesidades de la población local.

2. Educación intercultural para tod@s. La estrategia se enfoca en escuelas indígenas, pero ¿qué pasará con todas las NNJ indígenas que están en escuelas “regulares”?

3. La formación inicial y continua de las y los docentes. Las prácticas y
actitudes en el aula son determinantes para la inclusión. ¿Cómo apoyará la formación inicial el desarrollo de docentes incluyentes? ¿Y cómo se asegurará que la formación continua llegue a todos, especialmente a directores escolares, quienes juegan un papel esencial en la construcción de una visión de inclusión?

4. Contextos difíciles. Quedan muchas dudas sobre cómo apoyar a las
comunidades escolares ubicadas en contextos que ponen en riesgo sus
procesos de aprendizaje, como las escuelas en zonas violentas.

5. Visión de género. La discriminación por temas de género no se reduce al acceso a oportunidades en carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés) para mujeres. ¿Cómo combatir el acoso? ¿cómo asegurar que cada persona pueda ser sí misma en la escuela? ¿cómo potenciar a cada alumna más allá de su selección de carrera?

6. Participación social. No queda clara la estrategia para promover mayor participación de las familias en la educación.

El planteamiento del nuevo modelo y la estrategia de equidad e inclusión son un paso importante en el camino hacia un sistema educativo para tod@s. Para que no se quede sólo como buenas intenciones, debemos estar atentos al desarrollo de esta estrategia y, ya sea como ciudadanos, sociedad civil, estudiantes, familias, maestras y maestros, buscar espacios para participar activamente en la
construcción de una educación incluyente.

* La autora es investigadora en Mexicanos Primero

También te puede interesar:
¿Qué esperar de un nuevo "México en inglés"?
Riesgos de la nueva rectoría educativa
Olvidados y excluidos: adolescentes en reclusión