Opinión

“Esto no es chavismo, es anarquía”

   
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ME Elecciones Venezuela (Bloomberg)

La declaración pertenece a un exmilitar chavista de alto rango: el exgeneral Clíver Alcalá que se ha convertido durante la última semana, en el suceso principal en Venezuela.

Entrevistado por BBC Mundo, el exgeneral (causó baja en 2013) que pasó a la vida civil para atender a una hija enferma, se ha convertido en el primer militar en expresar públicamente su inconformidad y disgusto con Maduro y su gobierno.

Afirma Alcalá que no tiene aspiraciones políticas, que simplemente habla de su país y de su gente, pero representa tal vez la primera ruptura en el monolito militar que respaldó a Hugo Chávez en la Revolución Bolivariana. Para la creciente oposición venezolana es una certeza incuestionable que el presidente Nicolás Maduro se sostiene en el cargo sólo por el apoyo del Ejército. Tanto para Henrique Capriles como para el emblemático preso Leopoldo López, la vida democrática en Venezuela tendría posibilidades si las fuerzas armadas tomaran distancia de Maduro, retiraran su apoyo incondicional e inclinaran la balanza a favor del orden constitucional. Es por ello que las declaraciones de Alcalá revisten una importancia profunda, porque si bien ya no es un militar activo, fue un alto rango muy cercano a Chávez, que la gente reconoce como un auténtico bolivariano. Es decir, la crítica, el desconocimiento, la desacreditación a un régimen al que califica como corrupto no proviene de la oposición política, sino que emerge del círculo interno a la revolución, al entorno inmediato a Chávez, a los incondicionales.

El impacto ha tenido tal fuerza que múltiples medios –incluso controlados por el gobierno– se han atrevido a reproducir partes de la entrevista. Las redes sociales en Venezuela, acotadas y reprimidas, han difundido el mensaje de Clíver Alcalá como una señal de esperanza por el anhelado cambio.

Venezuela enfrenta crisis en todos los órdenes de la vida pública. Carestía de alimentos y combustibles –ya no hay gasolinas para cientos o miles de automóviles que permanecen 'estacionados' en calles y avenidas– apagones de luz, racionamiento de productos básicos, escalada de violencia callejera que arrasa con todo. En este marco, la política no es la excepción. La iniciativa para impulsar el referéndum revocatorio de mandato ha encontrado múltiples obstáculos en el gobierno que se niega a aceptar el mecanismo constitucional como urgente ante la debacle económica, política y social. Hasta ahora, ministros y voceros han respondido que “este año no” que tal vez el siguiente, cuando la movilización social por activar el recurso contemplado en la ley ha sido masiva.

Maduro ha perdido ya todas las alianzas, respaldos, memorias o nostalgias que hacían referencia al chavismo. Se encuentra atrapado en su incapacidad para gobernar, en el desgaste de una revolución agotada, agonizante, que ha extendido la pobreza, ha derrochado los bienes públicos –petróleo- y ha aumentado problemas inexistentes antes de Chávez. Este gobierno ha cometido el crimen de distribuir armas entre grupos fanáticos, afines a la revolución, provocando la creación de pequeñas milicias urbanas convertidos en dueños de barrios y colonias. Mafias de barriada que extorsionan a los vecinos, se enfrentan por el control de territorios y construyen redes de contrabando de los pocos artículos de primera necesidad que llegan a Caracas.

En opinión de Henrique Capriles –líder opositor a Maduro– las fuerzas armadas tendrán que decidir si apoyan al chavismo, al gobierno en turno o a la Constitución –que implica en automático el referendo revocatorio.

Sin embargo existe más temor a un posible golpe de Estado, que a una transición pseudodemocrática, donde se realice el referéndum, se vote por sacar a Maduro y se convoquen a nuevas elecciones. La prioridad para los opositores consiste en retirar a Maduro y construir –con chavismo y todo– a posteriori.

Clíver Alcalá puede convertirse en esa voz que resuene en sus colegas militares, para asumir el costo de la debacle venezolana. Todavía pueden salvar a su país del caos y la anarquía que está llamando a la puerta.


Twitter: @LKourchenko

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