Opinión

Esto gana un director general en Cd. Juárez


 
 
De acuerdo con Bloomberg BusinessWeek, Rolando J. Guillot, quien encabeza una de las empresas fabricantes de componentes automotrices más importantes de Estados Unidos con inversiones en nuestro país, llamada Strattec de México, tiene un sueldo anual de 496 mil 584 dólares. No está mal para estar basado en Ciudad Juárez, donde supervisa la operación de esta firma poco conocida pero fundamental para comprender cómo funcionan las empresas extranjeras que manufacturan partes para autos.
 
 
Empresas como Strattec deberían conocerse ampliamente en todo el sistema de negocios. Con tanto parque industrial, patios de proveedores y plantas de manufactura que vemos en el Bajío y en el norte, México está obligado a ir documentando quiénes son estas empresas, qué producen, cómo operan y qué representan para las economías estatales y regionales.
 
 
Strattec es una firma que fabrica llaves, manijas, pasadores y sistemas de cierre para autos. Sus principales clientes son Chrysler, General Motors, Volkswagen, Honda, Ford y otras firmas globales.
 
 
Poca gente reflexiona sobre qué hay detrás de la llave de su auto, o del sistema de precisión con el que embona una puerta delantera de una Suburban, por ejemplo. Strattec es la firma que desarrolla esta tecnología. En llaves de autos y sistemas de seguridad vende cerca de 300 millones de dólares al año. La tecnología que desarrolla se está sofisticando a una velocidad inusitada. Recuérdese lo popular que eran los bastones color rojo y amarillo que la gente solía utilizar para evitar el robo de su auto. Esa costumbre ha desaparecido prácticamente gracias a los sistemas de radiofrecuencia con los que funcionan las llaves de los autos en la actualidad.
 
 
Algunas publicaciones como el diario estadounidense The Washington Post hablan insistentemente —y a pesar de la desaceleración—, del Mexican auto manufacturing boom, caracterizado por una intensificación de todas las manufacturas automotrices de este lado de la frontera, gracias a la vasta mano de obra calificada y barata, un argumento que dejamos de privilegiar hace tiempo —cuando entró China al escenario— pero que continúa siendo una ventaja competitiva para nosotros. Como bien lo demuestra Strattec.
 
 
Twitter: @SOYCarlosMota