Opinión

Este programa es público, ajeno a cualquier partido político

 
1
 

 

Sedesol. (www.2006-2012.sedesol.gob.mx)

Queda prohibido su uso para fines distintos a los establecidos en el programa. Ese es el descargo de responsabilidad que escuchamos al término de los anuncios que hacen los gobiernos de sus acciones, o simplemente para recordarnos que “están trabajando para nosotros”.

Entiendo la utilidad y la necesidad de la publicidad para las empresas.

Me resulta más difícil comprender su uso en la mayoría de las dependencias del sector público. Entiendo el gasto que debe de hacer la Secretaría de Salud en promocionar campañas de prevención y de vacunación. Tienen un propósito que contribuye al bienestar de la población. Contribuirían más si se hicieran en tiempo y forma. La campaña de vacunación contra el dengue y las de prevención contra el chikungunya y el zika, hubieran tenido un mayor impacto si se hubieran hecho de forma oportuna. Con información de la cuenta pública de 2015, la Secretaría de Salud gastó en el rubro de “comunicación social y publicidad” más de mil millones de pesos, 1,204,780,955, para ser exactos. No sabría si eso es mucho o es poco, pero sí veo la finalidad de ese gasto.

En otras dependencias, el gasto en publicidad me parece un sinsentido.

Recientemente, vemos en la tele y oímos en el radio anuncios de la Secretaría de Desarrollo Social promocionando Prospera. Los personajes en los anuncios aparecen muy contentos bailando al ritmo de una canción pegajosa. Sedesol tiene diversos programas de apoyo social en diferentes áreas: transferencias en efectivo, proveeduría de leche y alimentos, estancias infantiles, desarrollo de opciones productivas, entre otros. Un par de estos programas concentran el gasto social de la dependencia. En Prospera se gastaron casi 38 mil millones de pesos en el 2015 y en el programa de pensiones para adultos mayores casi 40 mil millones.

Pero Sedesol también gasta en publicidad. Y gasta mucho. En el 2015, más de 752 millones de pesos se destinaron a “comunicación social y publicidad”. Si lo comparamos con la cantidad de recursos que se destinan a la pensión para adultos mayores y Prospera, puede parecer un gasto menor. Pero vale la pena recordar que Sedesol atiende a más sectores. Uno de sus programas se enfoca al desarrollo integral de las personas con discapacidad. A este programa le asignaron un poco más de 67 millones de pesos. Para ponerlo en contexto, Sedesol gastó en publicidad 1,018 por ciento más de lo que le dedicó a este programa.

Uno de los programas de Sedesol que tienen más sentido económico es el de Opciones Productivas, o por lo menos eso parece a partir de su definición. De acuerdo a su portal de Internet, Opciones Productivas es un programa que apoya proyectos productivos de la población que vive en condiciones de pobreza, incorporando en ellos el desarrollo de capacidades humanas y técnicas como elementos para promover su sustentabilidad económica y ambiental. Suena interesante. Suena a un programa no-asistencialista que podría cambiar la forma de producir de los sectores de más bajos ingresos permitiéndoles salir de un círculo de pobreza. A este programa, se le dedicaron en el 2015, 610 millones de pesos. Se gastó 23 por ciento más en publicidad que en este programa que potencialmente puede cambiar la vida de muchas personas.

Hay muchos programas más –el de apoyo a las artesanías, el 3x1 para migrantes, de coinversión social, los servicios a grupos con capacidades especiales- que reciben un presupuesto menor. No estoy diciendo que todos los programas deban de recibir mayor presupuesto. Pero sí estoy diciendo que prácticamente cualquier gasto en publicidad de esta dependencia me parece demasiado.

Desde luego, Sedesol no es la única que gasta en este rubro. Hacienda le destinó el año pasado más de mil millones y la SEP 992 millones. La Cámara de diputados y la de senadores, gastaron, en conjunto, más de 188 millones de pesos a publicitar sus logros.

¿Cuál es el propósito de esta publicidad? ¿Qué beneficio les reditúa?

Cuando se planteaba la idea de un presupuesto base cero, ¿bajo qué criterios se evaluaba la rentabilidad de esta publicidad? Los recursos son siempre escasos dados los fines múltiples. En varias dependencias, cualquier gasto en publicidad resulta un exceso.

Ante este gasto excesivo, la frase “este programa es público, ajeno a cualquier partido político y queda prohibido su uso para fines distintos a los establecidos en el programa” se torna hueca. Hueca y falsa.

La autora es profesora de Economía en el ITAM y directora general de México ¿cómo vamos?

Twitter:@ValeriaMoy

También te puede interesar:

¿La percepción es la realidad?

Una gran oportunidad

Y sin embargo, se mueve