Opinión

Este martes, a “hacer changuitos”

 
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Hillary Clinton. (Bloomberg)

Es altamente probable que este martes 8 de noviembre aproximadamente a las 22.00hrs (tiempo de la CDMX), se anuncie el ganador de la contienda presidencial de Estados Unidos, y el peso mexicano se moverá de manera importante. Las opciones más probables son que éste se apreciará hasta unos 18.50 pesos por dólar en caso de que gane Clinton, o que se deprecie hasta unos 22.00 pesos por billete verde si gana Trump.

Es muy probable también que el peso mexicano sea la moneda de todo el mundo que más se moverá con el resultado electoral de Estados Unidos, lo que sin duda anima a los especuladores a lo largo y ancho del planeta. Si le apuestan a que gana Trump (liquidan hoy sus posiciones en pesos y compran dólares) pueden obtener una ganancia de un 10% en un par de días; y sí por el contrario, le apuestan a que gana Clinton (cambian sus dólares hoy por pesos) pueden lograr una ganancia de un 2 o 3 por ciento.

Al momento de escribir estas líneas la agencia de noticias estadounidense CNN reporta que Clinton ya no tiene asegurados los 270 votos electorales que necesita para ganar la elección; sin embargo, de acuerdo con el portal “FiveThirtyEight”, la candidata cuenta con el 64.2% de probabilidades de ganar las votaciones.

De esta manera, el atractivo de apostar al resultado electoral estadounidense, utilizando al peso mexicano, resulta más que atractivo para los amantes del riesgo.

¿Pero porque el peso mexicano resentirá tanto el resultado de la contienda electoral del vecino del norte? Pues más allá de todos los insultos que Trump ha lanzado contra México y los mexicanos, el tema sustancial es que ha dicho en una infinidad de ocasiones que de ganar la presidencia renegociará el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) aumentando aranceles y poniendo algunas barreras no arancelarias; y qué si México no accede a ello, pues simplemente buscará retirar a Estados Unidos de dicho acuerdo comercial.

En el caso de Clinton, no ha sido tan dura en contra de México, aunque sin duda también eventualmente podría buscar una renegociación con el fin de alinearlo más a lo que estipula el Tratado Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés), del cual tanto México como Estados Unidos y Canadá forman parte.

Una renegociación del TLCAN como la que pretende Trump tendría costos elevadísimos para México, y a continuación se presentan las estadísticas que lo demuestran, no obstante que es un hecho que tanto nuestro país, como los Estados Unidos se han beneficiado de dicho acuerdo desde que éste entró en vigor el 1 de enero de 1994, sólo que en diferentes proporciones.

De acuerdo con estadísticas del INEGI, las exportaciones de México a los Estados Unidos aumentaron en 619.8% en el periodo de 1993 al 2015, ya que éstas pasaron de 42.912 miles de millones de dólares (mmdd) a 308.891 mmdd, mientras que las exportaciones de Estados Unidos hacía México sólo crecieron 312.4% al pasar de 45.295 mmdd a 186.802 mmdd en el mismo periodo.

De esta manera, mientras que en 1993 México registró un déficit comercial con Estados Unidos de -2.383 mmdd, en el año 2015 México alcanzó un superávit de 122.088 mmdd. De hecho México ha registrado superávits comerciales con Estados Unidos de manera ininterrumpida desde el año 1995, y este ha ido creciendo año con año. En el año 2000 fue de 19.865 mmdd, en 2006 ya sumaba 81.488 mmdd y en 2012 fue de 102.732 mmdd.

Así, tenemos que la suma de los saldos de la balanza comercial de nuestro país con los Estados Unidos en el periodo de 1994 a 2015 es positivo para México en 1.272 billones de dólares, lo que representa el 111% del PIB mexicano del año 2015. De ese tamaño es la ganancia que obtenemos de nuestra relación con el vecino del norte, y eso es precisamente lo que tanto molesta a Donald Trump.

Ahora, es importante tener en mente que en el año 2015 el PIB estadounidense sumó 17.947 billones de dólares, mientras que el de México fue de 1.144 billones de dólares, ya que en función de esto podemos estimar el impacto de una renegociación del TLCAN que se traduzca en una caída del comercio bilateral.

Si asumimos que un triunfo de Trump reduciría en el año 2017 el 20% las exportaciones de México hacía los Estados Unidos (una caída de 62 mmdd) y paralelamente ocasiona una caída de 20% de las exportaciones de Estados Unidos hacía México (disminución de 37 mmdd), entonces dichas contracciones del comercio exterior representarían el 0.21% del PIB gringo, pero el 5.4% del PIB mexicano. Con esto el saldo de la balanza comercial bilateral dejaría de ser superavitario para México en 122 mmdd y se ubicaría cerca de los 97 mmdd, lo que sería todo un logro político para Trump, aunque difícilmente el saldo de la balanza comercial total estadounidense mejorará sustancialmente.

Cabe señalar que en el año 2009, tras la crisis financiera de Estados Unidos, las exportaciones mexicanas hacía el vecino del norte cayeron en 20.7%, y en dicho año nuestro PIB se contrajo en 4.7%, por lo que la proyección hecha en el párrafo anterior tiene sustento respecto al impacto que tendría en el PIB de México un triunfo de Trump que se tradujera en una reducción del comercio exterior. De esta manera, lo que tenemos es que si gana Trump y nuestras exportaciones a Estados Unidos se caen 20% nos va a ir ligeramente peor que en 2009, pero si las exportaciones cayeran en más de un 20% entonces podríamos hablar de que viviremos la peor crisis en la historia de México desde la Segunda Guerra Mundial.

Ahora, en cuanto al tipo de cambio, la proyección inicial es que un triunfo de Trump llevaría al dólar a unos 22 pesos, pero eventualmente éste podría llegar a los 25 pesos por billete verde. ¿Por qué se daría esto? Pues porque si se ajusta el salado de la balanza comercial bilateral en unos 25 mmdd en favor de Estados Unidos, entonces hipotéticamente México llegaría a un déficit total de su balanza comercial con el mundo de unos -40 mmdd, lo cual es evidentemente insostenible y tendría entonces que darse un fuerte ajuste en el tipo de cambio que llevaría al peso eventualmente a esos 25 pesos por dólar que muchos ya han anticipado.

Claro que habría más repercusiones negativas para México en cuanto a atracción de divisas porque se frenaría dramáticamente la entrada de inversión extranjera directa, ya que dejaría de ser atractivo poner muchas fábricas en México para exportar a Estados Unidos sin una preferencia arancelaria.

Ante este muy negro panorama, y dado que como mexicanos no podemos intervenir en el proceso electoral del vecino del norte, pues no nos queda más que “hacer changuitos” este martes. Los más religiosos pueden rezarle a la Virgen de Guadalupe, porque si gana Trump nos va a ir muy mal, no cabe duda.

En este sentido, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y el Banco de México, han salido a anunciar que tienen un plan emergente para reaccionar ante cualquier desenlace electoral de este martes; pero la realidad es que muy poco podrán hacer para calmar a los mercados. ¿Piensan vender miles de millones de dólares en reservas? Si ese fuera el plan, pues no servirá de nada, y hasta el propio Secretario de Hacienda, José Antonio Meade, ya dijo que sería como “echar gotas al mar”.

¿Piensan realizar un fuerte recorte al gasto? Tampoco servirá, ya que los recortes pasados no han servido de mucho y hemos visto que por el contrario la deuda pública crece ahora a un ritmo más alto que el año pasado. Ya nadie les cree…veremos entonces que sucede y esperemos que Clinton gane este martes por el bien de nuestro país.

Director General GAEAP.

Correo:alejandro@gaeap.com

http://www.gaeap.com/

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