Opinión

Éste es el Salvador de los empresarios de México

 
1
 

 

Danhos. (http://www.fibradanhos.com.mx/property/parque-delta/)

Cuando el padre de Salvador Daniel se percató, años atrás, que su único hijo varón no seguía los cánones establecidos bajo las reglas tradicionales del sistema escolarizado, le dio dos grandes lecciones. La primera fue obligarle a tener horarios de trabajo. Inflexibles; rígidos; que le formaran. La segunda fue enrolarlo en una escuela militarizada, donde Salvador aprendería de disciplina.

Aprendió. Salvador, quien se convirtió años más tarde en director general de Fibra Danhos logró encauzar a su persona, a su familia, y ahora a su empresa. Es sin lugar a dudas uno de los empresarios que más brillantemente se ha convertido en un desatacado integrante del grupo de desarrolladores que ya son el paradigma impoluto de quienes construyen edificios y con ello reconfiguran las ciudades de México. No a la corrupción para un permiso de construcción. No a las mordidas. Nunca.

Dos veces realizó Pedro Aspe una acometida para convencer a la familia de Salvador a organizar la Fibra Danhos. Durante la primera, la empresa no estaba lista; apenas se reestructuraba. Salvador le dijo a Pedro, además, que no quería ser pionero en el experimento de sus REITS mexicanos. De tal suerte, su fibra se enlistó en la Bolsa Mexicana como la número 7. Se sabe que en el road show que hizo Daniel frente a bancos de inversión en EEUU dejó a muchos boquiabiertos porque su empresa nunca había tenido deuda.

Ni la tendrá. Salvador ya mostró que poco le importan los parámetros bursátiles para medir el desempeño de su negocio. Prefirió la mística por encima de la presión de cada trimestre. No obstante, ya elevó 50 por ciento el valor de capitalización de su Fibra y está en ruta para llenar de inquilinos “AAA” su icónico Parque Toreo, ése glorioso desarrollo que se nutre con 60 por ciento de personal local y que corregirá el tejido social de la frontera entre la capital y el Edomex.

Salvador Daniel cuida a cada inquilino. Es su estilo; hacerlo personalmente. Así lo hizo con Parque Delta, cuando a contracorriente convenció a Liverpool de ser un ancla en su centro comercial; y así lo hará con su mega desarrollo Las Antenas, en Iztapalapa, donde habrá incluso un parque de diversiones.

Tres cosas está por hacer Salvador Daniel. Una, convertirse en presidente de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI) –ese grupo que pugna por un México sin corrupción y con ética en la construcción–; dos, lanzar una fundación (Daniel es un convencido de hay mucho que hacer en educación para reconfigurar el país; “el gobierno no puede solo”). Y tres, salvar al empresariado nacional, a quien buena falta le hace una voz fresca, cantante, innovadora, como la que Salvador está decido a hacer que se escuche más. Eso.

Twitter:@SOYCarlosMota

Correo:motacarlos100@gmail.com

También te puede interesar:

Peña gestionó vuelo directo de Medio Oriente a México

PIB de México Vs. Polonia o Colombia

Mis vacaciones en la playa y el SAT